Los días pasan y mis queridas connotaciones, aunque siguen latentes, duermen placidamente en este periodo estival.
Quizás nunca jamás he sabido aprovechar bien mi tiempo…
Por ello hoy rescato algunos parrafos del terrible pasado…
“Siento a veces como si las palabras rotas que encierran el mal en mi interior, quieran ahora gritar al cielo y le pidan, le exigan una respuesta certera. Los nuevos caminos que se abren ante nosotros forman quiebros en la tierra de la libertad, son la senda que nos guiara a una nueva luz, a un nuevo sol que nos iluminara sin cegarnos.
Es dificil creer que todo esta ya premeditado, que cada paso lleva a un lugar marcado, pero la realidad es que desconocemos tanto de nostros mismos como de nuestro destino. Quizas los viajes a la nada nos den la respuesta mas acertada a una pregunta desconocida, pero atesorar esa inquietud ya no sirve como antes, ni siquiera para obtener una simple foto.
Disfrutar a la luz de las velas de la tension acumulada, del deseo desbocado ya no es solo sueño, fue real, fue sincero, fue buscado y a la vez encontrado, pero se perdera en el recuerdo. Como tantos sentimientos nos asaltan cada dia y se quedan ahi, en el camino quebrado, en esa nueva via que tan solo nos lleva a desatar ese cumulo oculto de bajas pasiones. Los velos han caido, las ilusiones han pasado a ser parte de nuestra mas cotidiana realidad, ya solo queda pues escribir y esperar, saber mi niña, saber cual es tu verdad!”






















