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Oct 31

A estas alturas de la película, hablar de la figura de Chris Cornell, una de las voces más míticas y más impresionantes que nos ha dado la década de los 90’s, debería ser un verdadero ejercicio de admiración. No obstante, tras lo que se ha podido escuchar ultimamente en el MySpace del artista, en concreto el fragmento del más que presumible nuevo single Long Gone, las primeras críticas y reacciones negativas no se han hecho esperar lo más mínimo.

Para los que tenemos, o hemos tenido, a Chris Cornell en un altar, destacado entre las grandes voces del Rock, para los que guardamos como oro en paño todo lo que ha creado, desde su etapa en Soundgarden, sus trabajos en solitario, sus discos con Audioslave, y sobre todo el excelente proyecto de Temple Of The Dog, la aparición de este Long Gone ha supuesto un duro revés del que resulta difícil sacar algo positivo.

Sin duda, la noticia de que iba a contar con Timbaland, el productor de moda en los Estados Unidos, encargado de los nuevos éxitos de Justin Timberlake, Nelly Furtado, Madonna, One Republic o Ahslee Simpson entre muchos otros, ya nos daba algunas pistas de que difícilmente podríamos ver a Cornell brillando como en su debut en solitario, el mítico Euphoria Morning (1999). Pero cuando canceló la totalidad de su gira europea simplemente para poder coincidir con la apretada agenda de Timbaland, los peores presagios se empezaron a confirmar.

Ahora ya podemos escuchar el resultado, o al menos un pequeño y escueto anticipo del mencionado Long Gone, con el que nos podemos ir haciendo a la idea de que Cornell, o sus representantes, han decidido echar literalmente el resto y tratar de colocar al que fuera líder de Soundgarden entre los primeros puestos de las listas de ventas. Y el precio a pagar parece que va a ser muy alto, al menos la sorpresa y la decepción ya ha cundido entre sus más fieles seguidores, hasta puntos realmente alarmantes y preocupantes.

Yo, personalmente, hasta que no salga el disco, hasta que lo escuche entero, no pienso poner en entredicho al bueno de Cornell, pero sinceramente no albergo ya ninguna esperanza de que la cosa pueda ser de otra manera de cómo se presume. Pero que un tema como Long Gone este al lado de clásicos como Black Hole Sun, Hunger Strike, Like A Stone o incluso la magnífica cover de Billie Jean, resulta realmente deprimente.

Ya se sabe, el fatídico poder del mainstream, ese que ya ha convertido a Gavin Rossdale, antaño lider de los británicos Bush, en una sombra de lo que un día fue. La misma sombra que a día de hoy se cierne sobre Chris Cornell. Parece ahora sí, que el Grunge ha muerto de forma irremediable.

Banda | Chris Cornell

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Oct 30

¿Hay algo más preciado que el tiempo?

Tiempo para poder dedicar un post diario a este blog. Tiempo para poder organizar mi colección de cds, vinilos y mp3s. Tiempo para disfrutar de una buena película acurrucado en el sofá con un bol de palomitas. Tiempo para llevar adelante un proyecto como TheNotDead. Tiempo para poder acabar de una vez mi carrera de Ingeniería Informática en la Universidad Politécnica de Valencia. Tiempo para disfrutar de un viaje por el mundo. Tiempo para sacarme de una vez el carnet de conducir.

Mucho más tiempo para no tener la terrible sensación de que me falta el tiempo. Mucho más tiempo para no llegar a viejo, echar la vista atrás y pensar que estuve perdiendo el tiempo. Mucho más tiempo para poder dedicar a mi ya olvidada guitarra. Mucho tiempo para poder pasarlo junto a mi chica. Más tiempo aún para poder preparar tranquilamente la cena y no tener que acabar llamando a un restaurante chino. Tiempo para poder aprender otros idiomas, además del inglés.

La persistencia de la memoria (1931)

La persistencia de la memoria (1931)

Mucho más tiempo todavía para poder componer de nuevo una canción, grabarla y lanzarla de forma gratuita por Internet. Tiempo para poder fregar los platos, barrer el suelo y poner una lavadora. Tiempo para escuchar toda la música que he ido acumulando durante todos estos años. Tiempo para leer los libros que dormitan en mis estanterias. Tiempo para escribir una novela. Tiempo para soñar enternamente.

Tiempo para reir, llorar, sufrir, amar, para sentirse vivo. Tiempo para evitar a la muerte. Mucho tiempo más para poder tener una banda, ensayar, tocar en directo y quizás grabar un disco. Tiempo para poder vislumbrar el fin del mundo. Tiempo para poder ir a la Luna, a Marte, a Júpiter, a Saturno. Algo de tiempo para poder cambiar el mundo. Tiempo para poder perderlo, sin remordimientos.

Dadme el tiempo que necesito para disfrutar de esta vida etérea y finita, y me haréis feliz.

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Oct 29

Tal y como están las cosas actualmente, cualquiera pude acceder a la página principal de WordPress o Blogger, registrarse de forma totalmente gratuita, hacer un par de modificaciones en las plantillas, en los diseños, escribir un par de entradas, y voilá, ya tiene un blog personal montado y totalmente a su disposición. Pero a la hora de la verdad lo que realmente resulta mucho más complejo y delicado es el mantenerlo, llevarlo adelante, escribiendo con cierta frecuencia, sin cejar en el empeño.

Y es que en ocasiones no basta con tener la intención, hay que saber sacrificarse, o al menos acostumbrarse. Quizás fuera por eso por lo que nunca me había terminado de decidir a dar el paso de crear un espacio como éste. Aunque la verdad, por constancia y por ganas no será. Hace años, unos cuantos ya, solía acostumbrar a escribir en un diario personal que rellenaba concienzudamente cada día. Una tarea que no resultaba nada fácil.

¿Ser o no ser constante?

¿Ser o no ser constante?

Pero un blog es otra cosa. Tener que actualizarlo, con un par de posts nuevos, aunque sean comentando lo largo que se ha hecho el día en la oficina, puede en ocasiones llegar a ser realmente tedioso. Enfrentarte cada día a una audiencia que podría contarse ya por miles de millones, pensando en que decir, en que contar, sobre que hablar. Si además, por si el miedo escénico fuera poco, lo que se pretende es que los contenidos generados sean de relativa calidad, cuidando al máximo el SEO y que tengan una intención divulgativa, la tarea ya se convierte en misión imposible.

Por suerte, mis intenciones, al menos hasta ahora, van a ser mucho más sencillas. Hasta tal punto que me han de permitir, por ejemplo, dedicarme hoy a reflexionar sobre la capacidad que puedo llegar a tener de mantener un ritmo constante y diario en la publicación de posts. Pero no, desde luego que no es buena señal que me planteé estas cosas cuando me enfrento al que va a ser el quinto post de este nuevo proyecto. El tiempo dirá, pero yo quiero verlo más como un recordatorio de que puede ser fácil llevarlo adelante, siempre y cuando uno se lo proponga.

Así pues aquí seguimos un día más, confirmando con hechos y no solo palabras mis buenas intenciones.

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Oct 28

Como ya comenté en el post de bienvenida, en este blog personal no sólo va a haber cabida para las nuevas técnologias y el mundo de Internet, sino que además habrá espacio para otros hobbies o aficiones que me apasiona, como por ejemplo la música. Hoy os traigo una pequeña joya, de esas que tienen detrás su historia y que convienen guardar como oro en paño, sobre todo cuando se es un amante del Grunge y el sonido de Seattle.

Sound Fused son una fantástica banda venida desde Almería, de esas que no le tienen miedo a los convencionalismos y que se atreven a lanzar al mundo su sonido, sus canciones, a la espera de que generen una respuesta apropiada, un atisbo de emoción en algún rincón del planeta. Y sinceramente con este Emotions Collection (2007), un Ep de apenas cinco cortes, parece que lo han conseguido. A mi al menos han logrado entusiasmarme una vez más, que no es poco.

Emotions Collection (2007)

Emotions Collection (2007)

Para ser honestos y fieles a la realidad, he de decir que tuve el placer de poder compartir escenario hace varios años con Sound Fused en su ciudad natal, cuando por allá por el 2006 me atreví a saltar al ruedo con mi primer proyecto en solitario, Drawback. La velada fue realmente excepcional y Sound Fused demostraron sobre el escenario, y en formato acústico, un enorme talento y elegancia a la hora de abordar sus composiciones y también las composiciones de otros.

Dicho esto, me atrevería a decir sin miedo que con este Emotions Collection (2007) los almerienses han dado un nuevo giro a su sonido, claramente influeniciado en la época dorada de Seattle, para añadirle ligeros toques asociados con el Post Hardcore, muy en la línea de bandas como At The Drive-In. Una apuesta arriesgada y valiente que se mezcla con verdadera maestría y que acaba por sacudirnos incesantemente a lo largo de los cinco cortes que componen este Ep.

When I Need You More, una oda al Grunge de la vieja escuela, con una base rítmica realmente contundente. Placebo en donde la banda apuesta por el eclecticismo y el amalgama de sonidos varios que van desde el citado Grunge hasta el Post Hardcore. Getting Older, la atmósfera perfecta para hacer brotar nuestras emociones y sentimientos más profundos. Nothing For You, un nuevo tributo al sonido de Seattle, con ligeros matices a lo Nirvana. Y por último Life Is Emotion, Emotion Is All, un medio tiempo idóneo para poner el punto y final a un meritorio trabajo.

Un excelente segundo Ep que espero les anime a dar el gran paso y lanzarse a por la publicación de un larga duración, el que sería su álbum de debut. Una suerte que les deseo puedan cumplir pronto, ya que Sound Fused atesoran calidad y talento a raudales. Y el que no lo tenga del todo claro, no tiene más que acercarse a alguno de sus conciertos para comprobarlo.

Banda | Sound Fused

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Oct 27

Una de las primeras cosas que hemos de hacer, pensando siempre en terminos de SEO, o lo que es lo mismo, el posicionamiento en buscadores, es comprobar que nuestra web o blog genera un Site Map con la información y estructura de nuestro sitio web de forma automática (sitemap.xml). En el caso concreto de Wordpress por ejemplo la generación de Site Maps no es automática por lo que tendremos que recurrir a alguno de los muchos plugins que han sido desarrollados para tal efecto.

¿Por qué es importante un Site Map?

En la actualidad todos los grandes buscadores como Google, Live o Yahoo, tienen web crawlers a su disposición que se encargan de rastrear la inmensidad de la Web a la caza de nuevos sites o páginas nuevas que indexar y añadir a las ya existentes. Los citados buscadores comenzaron en Noviembre del 2006 a indicar a sus crawlers que empezaran a rastrear los sitios web a traves de los Site Maps. Para extender y dar a conocer esta nueva funcionalidad, los tres grandes buscadores generaron conjuntamente la web sitemaps.org, con la intención de estandarizar y divulgar los protocolos necesarios para la creación de Site Maps.

¿Y qué es un Site Map?

Un Site Map no es más que un simple fichero XML que se almacena en el directorio raíz de nuestro servidor y cuyo contenido es un listado con las URL de nuestra web o blog. La creación de un Site Map nos permite no sólo facilitar de algún modo la tarea a los crawlers, sino que además simplificamos mucho la comunicación con los buscadores, diciéndoles de forma eficiente cuales han sido los últimos cambios en nuestra página web. Sin duda se trata de una forma bastante sencilla y elegante de mantener nuestra web siempre a punto para que los crawlers la revisen con rápidez y facilidad.

Yo acabo de subir el mío. ¿Y vosotros tenéis ya un Site Map en vuestro blog?

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Oct 26

Finalmente, tras muchas consideraciones, me he decidido por WordPress para llevar adelante este blog personal. De haberlo hecho en el pasado, hace dos o tres años nada más, habría recurrido sin dudarlo a Blogger, ya que es difícil pensar que pueda haber algo mejor lejos del amparo y el soporte de un gigante como Google. Pero sinceramente, lo hay y además con unas características realmente interesantes.

WordPress es un claro ejemplo de ello.

Echando la vista atrás, nos damos cuenta de que muchos de los CMS más utilizados en la actualidad, sobre todo aquellos que se lanzan bajo licencia GPL, son relativamente recientes. En concreto WordPress fue creado por Matt Mullenweg en 2003 a partir del desaparecido b2/cafelog, usando para su desarrollo PHP y MySQL. Pero no fue ya hasta 2005 cuando se lanzó la primera versión oficial de este popular gestor de contenidos.

Mis experiencias anteriores en la Blogosfera me habían llevado hasta Blogger, de hecho fue bajo este servicio donde TheNotDead comenzó a dar sus primeros pasos. Pero, como en todo, rectificar es de sabios, y más aún cuando lo que sepretende es tener un espacio propio, alojado en un servidor, con total posibilidad de personalización, con cientos de temas donde elegir y sobre todo con una interfaz de usuario realmente sencilla e intuitiva.

Wordpress

WordPress

Además WordPress gana enteros frente a Blogger en ciertos aspectos comola usabilidad, la aplicación de los estándares web y sobre todo por la inmensa cantidad de plugins y widgets disponibles, con nuevas funcionalidades y aplicaciones, todas ellas por supuesto realizadas por la gran comunidad de desarrolladores y diseñadores que ha crecido alrededor de este CMS.

A mi personalmente, después de mucho trastear con otros CMS como Joomla, Drupal, e incluso con Blogger, las muchas características de WordPress me han terminado deconvencer definitivamente. En mi caso en concreto tres han sido los aspectos más importantes para optar por WordPress, la facilidad de uso, el entorno amigable y sobre todo la capacidad de personalización. ¿Y vosotros qué opináis?

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Oct 25

Metallica nunca han sido santo de mi devoción, es más, para sorpresa y asombro de sus muchos seguidores, de la discografía de la banda de San Francisco tan solo veo con buenos ojos la dupla Load (1996) y Reload (1997). Quizás sea porque para los mencionados albums Metallica dejaron atrás su aspecto y sonoridad Trash Metal habitual para abrazar al ya exiguo sonido Grunge o Post Grunge. Una jugada que muchos no entendieron, y menos aún sus seguidores más habituales, pero con la que personalmente a mi llegaron a convencerme.

Más dramático aún, si es que la cosa podía ser peor para sus fans, resultó ser el giro que la banda realizó para su St. Anger (2003), paradójicamente uno de los pocos discos originales de Metallica que poseo, en el cual Hetfield y los suyos se vieron seducidos por otra corriente en vías de extinción, el mal denominado NuMetal. Aquí poco hay que decir, tan solo que salvaron la papeleta gracias a una extensa gira en la que obviaron los temas de su nuevo trabajo para regalarnos sus grandes clásicos. Quizás St. Anger (2003) fuera la peor de las excusas para volver a ver a Metallica en directo, pero es algo que hasta cierto punto se les puede llegar a perdonar.

Ahora casi cinco años después de aquel descalabro, Hetfield, Ulrich, Hammett y Trujillo, regresan con nuevo trabajo bajo el brazo, el esperado Death Magnetic (2008), con el que han logrado despertar de nuevo ilusiones, esperanzas y entusiasmo entre sus fans de toda la vida, sobre todo alimentadas por las declaraciones de la banda, en las que afirmaban que este disco sería una vuelta a sus raíces, dejando a un lado absurdos experimentos.

A pesar de ello, la desconfianza también se apoderaba de los que ya han sufrido varias decepciones con los últimos trabajos de Metallica. Pero la realidad es que ya no hay vuelta atrás, Death Magnetic (2008) ya está entre nosotros, y temas como el single promocional The Day That Never Comes, Cyanide o The Apocalypse supusieron la primera toma de contacto con este nuevo trabajo.

Sobre el single, The Day That Never Comes, tan sólo puedo decir que me parece un tema realmente soberbio, a medio camino entre los Metallica de antaño y los de los últimos años, con todo lo bueno y malo que ello conlleva. Eso si, tiene todas las papeletas para colocarse entre las grandes baladas de la banda, léase One, Fade To Black o The Unforgiven. Si me preguntáis por Cyanide, creo que todavía rezuma algo de ese sonido tan variopinto que desplegaron en St. Anger (2003), no dejando de ser eso sí un tema de lo más normal. Con The Apocalypse se cerrará el nuevo trabajo de Metallica, sin duda un tema con el que nos trasladan a sus mejores años, esos de los que todos sus fans se sienten orgullosos, los añorados 80’s de los Metallica del Master Of Puppets (1986) y el …And Justice For All (1988).

En definitiva, Metallica han vuelto a la palestra, y lo hacen a lo grande, con un Death Magnetic (2008) que debería ser considerado de los mejores trabajos de la banda, a poco que se hayan esforzado, seguro que para muchos por encima de todo lo que han realizado desde la publicación de su ya gran clásico Metallica (1991). Diecinueve años han pasado ya desde entonces, y la banda de San Francisco vuelve ahora para reclamar un trono al que ellos mismos habían renunciado, el que en su momento les coronó como los reyes del TrashMetal.

Banda | Metallica
Disco | Death Magnetic (2008)

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Oct 24

Ayer noche optamos por ver de nuevo la película Lost In Translation (2003) de Sofia Coppola, un fantástico film ambientado en Japón, en el que se nos narra el encuentro de dos personas, interpretadas por Bill Murray y Scarlett Johansson, que se sienten perdidas, a la espera de que alguien les rescate de sus rutinarias vidas. Un film lleno de contrastes, matices, pequeños detalles e historias parcas en palabras, pero rebosantes en emociones.

Hacia mitad de la citada película podremos contemplar, entre otras cosas, como la siempre admirada actriz Scarlett Johansson se arranca a cantar, metida dentro de su papel, el Brass In Pocket de The Pretenders, en un momento a medio camino entre lo grotesco y lo inapropiado, pero no por la escena en sí, sino por las escasas dotes melódicas de la Johansson. Un curioso escarceo con la música, que no debería ser más que una pequeña y curiosa anécdota a no tener muy en cuenta, sino fuera por el hecho de que cinco años después acabaría editando un disco en solitario bajo el título de Anywhere I Lay My Head (2008), en el que rinde tributo a un pedazo de artista, como es Tom Waits.

La música y el cine nunca han sido dos ámbitos profesionales que se hayan llevado excesivamente bien entre ellos, es más, resulta realmente difícil encontrar casos en los que el talento para la interpretación y para la melodía se unan en una misma persona. No obstante, últimamente parece que está de moda pasar de un lado al otro, como quien se cambia de camisa o pantalones, como si todos tuvieran el carisma que tenían en su momento Elvis Presley o Frank Sinatra, incluso el mentado Tom Waits. Sirvan los siguientes ejemplos más recientes para hacernos una ligera idea, Jon Bon Jovi, Gavin Rossdale, Jared Leto, Juliette Lewis o Scarlett Johansson, la última en apuntarse.

Alguien del set de rodaje de Lost In Translation (2003) debió decirle o advertirle a Scarlett Johansson de que sus cualidades como cantante eran las justas como para hacer la citada escena y poco más. Pero por lo que se ve a la chica le ha picado fuerte el gusanillo de la música, y en cierto modo lo entiendo, cuando uno tiene la posibilidad y el dinero para hacer lo que le viene en gana, hace bien haciéndolo. Además, sorprende y mucho en su elección, un álbum con un total de diez temas originales de Tom Waits, con tan solo una única composición propia, Song For Jo. Al menos en este caso Scarlett ha demostrado cierto grado de elegancia y de clase, pues no todo el mundo se atrevería a versionar los temas que ha elegido. También resulta curiosa la aportación de David Bowie en un par de los temas versionados, en concreto el single Falling Down y Fannin Street.

Con la publicación de Anywhere I Lay My Head (2008) una actriz como Scarlett Johansson ha dado un paso más allá. Ha querido rienda suelta a sus inquietudes, demostrando que en cierto modo, basta con tener una idea, algo de dinero suelto, y sobre todo mucha capacidad para soportar las críticas, pues son muchas y muy negativas las que ha recibido desde los medios especializados, para embarcarse en un proyecto como el que ha afrontado y con el que nos ha pillado a todos por sorpresa.

Banda | Scarlett Johansson
Película | Lost In Translation (2003)

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Oct 23

Amor Loco (1995), la primera película dirigida en Hollywood por la británica Antonia Bird, no será incluida jamás entre los 1000 mejores largometrajes de la pasada década. Lo único quizás destacable sería el papel de adolescente alocada y depresiva que interpreta Drew Barrymore. Pero por suerte o por desgracia, lo que da sentido a este post es que la trama del film lleva a la ciudad de Seattle como escenario principal.

Muy lejos queda de la grandísima historia narrada en Solteros (1992), una verdadera obra de culto dirigida por Cameron Crowe. Pero si algo tienen en común es una amplia banda sonora basada en el Rock Alternativo de los años 90’s. Sorprende escuchar en Amor Loco (1995), nada más sucederse los primeros compases de la película, la fabulosa versión de Love Buzz, el single de debut que editaran unos jovencísimos Nirvana.

Pero más sorprendente es todavía encontrarse con la presencia y actuación de 7 Year Bitch, banda formada en Seattle, integradas dentro del movimiento conocido como Riot Girl, con el que se asocia a muchos de los grupos Punk Rock formados por mujeres en los años 90’s en los Estados Unidos, pero con epicentro en la ciudad de Seattle.

De hecho, entre las canciones que componen la película, también podremos escuchar, además de las mencionadas 7 Year Bitch, otras bandas de Punk Rock con mujer al frente, como Madder Rose, Magnapop, así como una nueva hornada de grupos de Rock Alternativo que no han llegado a trascender, Fluorescein, Grant Lee Buffalo o Head Candy entre otras.

Con esto no os estoy recomendando que veáis este Amor Loco (1995), ni mucho menos, es un film realmente predecible y aburrido, un pastelón lleno de romanticismo. Peor incluso que la aclamada Algo Para Recordar (1993) con Tom Hanks y Meg Ryan, ambientada también en la ciudad de Seattle.

Lo curioso de este film, como ya hemos comentado, es su banda sonora, con la que podemos ahondar un poco más dentro del movimiento Riot Girl, más allá de las bandas ya conocidas como Bikini Kill, L7, Babies In Toyland o Hole. Pero sobre todo el uso de una canción de Nirvana, lo cual resulta realmente sorprendente.

Película | Amor Loco (1995)

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Oct 22

A veces no hay nada mejor que una película para absorber en un par de horas, las imágenes, sensaciones y descripciones necesarias para poder hacerse una idea suficientemente clara sobre las épocas pasadas, viejos movimientos sociales o situaciones históricas que nunca pudimos vivir, pero también sirve para entretener, para desatar la imaginación, para crear nuevas ensoñaciones acerca de tiempos que posiblemente fueron mejores, o al menos diferentes.

Hace un par de días Vane se presentó en nuestro ático con la película Quadrophenia bajo el brazo. Sentía curiosidad por conocer un poco mejor la época Mod en el Reino Unido, y pensó que la mejor manera de hacerlo era visualizando esta cinta de 1979, producida por los mismísimos The Who, y que está inspirada por completo en su segunda OperaRock, por título Quadrophenia. Un trabajo que los británicos lanzaron como doble álbum en el año 1973, y en el que se narra la historia de Jimmy, un joven Mod de mediados de los años 60’s, inmerso en problemas sociales, de identidad y sobre todo musicales, afectado por un trastorno de múltiple personalidad que le lleva a desarrollar hasta cuatro personalidades distintas, divididas por los propios The Who en las cuatro caras del álbum en su edición en vinilo.

La película, realizada casi quince años después del momento en el que se desarrollan los acontecimientos, y justo seis años después de la publicación del álbum, trata de reflejar de una forma un tanto canalla y rebelde, a una generación de adolescentes británicos obsesionados por encontrar su propio camino, influenciados por una sociedad gris y marchita, que les llevó inconscientemente a gestar una cultura propia en la que la música, las anfetaminas, las motos Lambretta, el alcohol y las pandillas eran el punto de partida.

De la filmación, además del gran papel protagonista a cargo del actor británico Phil Daniels, quien interpreta a un Jimmy que podría pasar perfectamente por el propio Pete Townshend, destaca sobre todo la presencia de un jovencísimo Sting, todavía en ThePolice, en el papel de Ace Face, o As de Oros en su versión traducida, un elegante líder Mod a quién Jimmy admira, quien posee una moto que es la envidia de todos los que le siguen.

El punto de inflexión en la vida de Jimmy será una brutal pelea entre Mod’s y Rocker’s en Brighton. Algo que se por desgracia era una estampa habitual en las poblaciones costeras británicas a lo largo del alocado verano de 1964, en las que una marea de rabiosos Mods adolescentes, con sus Vespas y sus Lambrettas, invadían las costas ataviados con sus cazadoras verdes en busca Rockers con los que pelearse. Como curiosidad reseñar que esas cazadoras verdes tan particulares de los Mods fueron rescatadas del olvido por los músicos, y sobre todo cantantes, que emergieron en el Reino Unido bajo el amparo de la explosión BritPop de principios de los 90’s.

Sexo, drogas y mucha música a cargo de The Who impregnan prácticamente todo el desarrollo de la película, en un ambicioso, a la par que ególatra, proyecto en el que de una forma o de otra se nos deja entrever una importante moraleja. Todas las tribus urbanas, por muy genuinas, auténticas u originales que puedan parecer, se sustentan en unos valores excesivamente frágiles y vulnerables. Algo que queda patente en la figura de Jimmy, un Mod convencido, que con el transcurso de los acontecimientos que se le presentan va poco a poco abriendo los ojos, dándose cuenta de la realidad, llevándole incluso a despreciar todo aquello que le ha rodeado y en lo que se ha convertido.

Banda | The Who
Película | Quadrophenia

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Oct 21

Como ya comenté hace un par de días, me propuse buscar la edición en vinilo del disco homónimo de Blind Faith, y la verdad es que jamás pensé que sería tan fácil encontrarlo en una ciudad como Valencia, además en sus dos versiones, la europea, con su clásica portada y la americana, algo más convencional y comedida. Aunque más bien he de reconocer que lo que he encontrado es la tienda adecuada, y por lo que parece una de las más completas de la ciudad, pero seguro que hay alguna otra más, será cuestión de ir descubriéndolas poco a poco.

La verdad es que el tema, si se es un amante acérrimo de la música Rock, puede llegar a convertirse en obsesivo. De momento me conformo con ir creando poco a poco una pequeña colección, no ya solo con los grandes clásicos del Rock, sino con aquellos discos que más llamen mi atención, dejando un cierto margen para la sorpresa y los descubrimientos. Algo que con el reciente mundo del CD y de Internet, con el formato MP3, ha pasado a un segundo plano, ya que ahora no se aprecian los albums de la misma manera que se hacia antes.

Total que me sigue pareciendo increíble, en los tiempos que corren, haber hallado con tanta facilidad un vinilo que pensaba que no podría encontrar aquí, como es el mencionado álbum homónimo de Blind Faith. No obstante, ahora que ya se cómo y dónde adquirir buenos LP’s en vinilo, lo que me preocupa es conocer un poco mejor el mundillo que lo rodea, ya que es un mercado realmente complejo, en el que los precios oscilan en función de las ediciones, las tapas, el año de lanzamiento y sobre todo el estado en el que se encuentran. No tiene, aunque parezca raro, nada que ver con el conocido universo plano y simplista de los CD’s.

Por otro lado, a veces creo que infravaloro a esta ciudad, o más bien las tiendas, lugares y oportunidades que nos puede llegar a ofrecer, sobre todo en cuando a música Rock se refiere. Aunque para mi regocijo personal, y sobre todo por lo plasmado en el libro Historia del Rock en la Comunidad Valenciana, sobre el que un día de estos os hablaré largo y tendido, nuestra tierra, esa que Uzzhuaïa han rebautizado tan acertadamente como Baja California, tiempo atrás despuntaba gracias a los impulsos rockeros de algunas bandas y artistas pioneros.

Banda | Blind Faith

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Oct 20

Cuando llegué a Avanzis, hace ya más de año y medio, se sorprendieron de que a la hora de realizar un diseño gráfico o algún tratamiento de imagen me decantara, sin pensármelo dos veces, por utilizar Photoshop, en sus versiones CS2 y CS3, en lugar de usar Fireworks, herramienta de Macromedia con la que mis compañeros estaban habituados a trabajar.

Mientras, la compra de Macromedia a manos de Adobe ya era un hecho consumado, e incluso habían apuestas por ver cual de los dos productos sobreviría o cual pasaría a mejor vida. Y la realidad es que aunque actualmente todavía conviven ambos, Fireworks ha pasado a un discreto segundo plano.

No obstante, en nuestra oficina sigue siendo la herramienta de edición de imagenes más ultilizada, ya que Fireworks cubre las necesidades básicas de edición o creación que habitualmente se generan, que no son pocas. Por otro lado, nuestro diseñador gráfico, que es quien se encarga de realizar la maquetación para nuestras webs trabaja en Photoshop, y las propuestas y bocetos que realiza nos los pasa siempre en formato PSD.

En mi caso en particular, como ya he mencionado, soy un habitual del Photoshop, algo que quizás se deba al hecho de haber probado antes mil y una herramientas diferentes, desde el Corel Draw pasando por el Paint Shop Pro. Pero tan solo con Photoshop he visto cumplidas mis expectativas y necesidades reales de una herramienta para utilizar en todos los ámbitos del diseño y la edición de imágenes. Digamoslo así me he acostumbrado a usar Photoshop a pesar de su aparente complejidad, repito y recalco, aparente.

Pero, ¿realmente es mejor Photoshop?, ¿o mejor nos quedamos con Fireworks?. Para obtener una respuesta clara, y antes de decidirnos por una u otra aplicación, quizás haya que tener en cuenta dos factores previamente.

El primero de ellos es el nivel de familiaridad con las herramientas de edición de imágenes. Si somos usuarios avanzados, con inquietudes de diseño, y una cierta creatividad, el paso a Photoshop, más que recomendable, resulta necesario. Para el resto, con necesidades más basicas como redimensionar, optimizar, lo más fácil, rápido e inmediato resulta sin duda el uso de Fireworks, ya que en esta herramienta existe un cierto equilibrio entre la facilidad de uso y la calidad en los resultados.

El segundo es el ámbito de utilización. Diseñadores gráficos, maquetadores y publicistas en general usan en su gran mayoría Photoshop, tanto por la cantidad de opciones de retoque fotográfico, las infinitas texturas, la perfección de los acabados, como por la versatilidad de la herramienta, y la necesidad de adaptarse a un formato estandar con las imprentas. Por otro lado, Fireworks parece tener más tirón entre el mundo Web, siendo sin duda su punto fuerte la optimización de las imágenes así como la rapidez y la fácilidad en el manejo.

Pero lo mejor de todo será conocer la visión que el fabricante tiene de su propio producto. Esto es lo que podemos leer en la web de Adobe sobre Fireworks CS3: “Acelere el diseño y el desarrollo de webs con el software Adobe® Fireworks® CS3, la herramienta ideal para crear y optimizar imágenes para la web, así como para diseñar rápidamente prototipos de sitios web.”

Curioso ¿verdad?…

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Oct 19

Recuerdo que de adolescente alucinaba con la película de Wayne’s World, más conocida como El Mundo de Wayne, y su secuela Wayne’s World 2, en donde Mike Myers y Dana Carvey se metían en los personajes de Wayne y Garth, un par de locos amantes del Rock que desde un sótano, muy molón y muy americano por cierto, emitían y presentaban un programa juvenil en el que la música Rock y el humor descabellado compartían protagonismo, en un espacio denominado simplemente Wayne’s World.

Varios años después hemos vuelto a repasar ambas películas, ya sabéis que la curiosidad mata, y la verdad es que a pesar de lo entrañable y cómicas que siguen siendo algunas escenas, como cuando como locos se ponen a cantar el Bohemian Rhapsody de Queen a lomos de la lata con ruedas, o el discurso existencialista de Alice Cooper, o las conversaciones en el desierto con Jim Morrison, por lo general resultan bastante ingenuas, toscas, e incluso diría yo que algo sosas. Sobre todo teniendo en cuenta que ninguna de las dos películas alcanza la hora y media de duración. ¿Y que decir de los finales alternativos que plantean para rematar de cada una de ellas?

Incluso vistas del tirón, da la sensación de que ambas grabaciones se basan en prácticamente las mismas tramas y situaciones. La presencia de artistas consagrados del mundo del Rock, Wayne y su ataque de celos, la sensación de que sus proyectos se tambalean, la idea de rescatar a su novia Cassandra para volver de nuevo con ella, y para terminar los finales alternativos, que denotan la fragilidad de los guiones realizados por Mike Myers. Algo que quizás se puede entender si se conoce de donde proviene la idea original de Wayne’s World.

Y es que para quienes no lo sepan, el origen de estas películas nace de un par de sketches que Myers y Carvey realizaron para el programa de humor americano Saturday Night Live de la cadena NBC, en donde ambos actores trabajaban a finales de los 80`s. Sin duda la aceptación y popularidad del personaje de Wayne Campbell fue tal que la situación invitaba a la creación y desarrollo de las películas, que se convirtieron un éxito de taquilla absoluto en los Estados Unidos, y también en el trampolín definitivo de Mike Myers para su carrera cinematográfica, y que certificaría varios años después con el mítico y alocado personaje de Austin Powers.

Como última curiosidad destacar la presencia de la actriz Tia Carrere, en el papel de Cassandra, una rockera de armas tomar de la que Wayne se enamora. Lo sorprendente del asunto es que, a pesar de su denotada carrera como actriz, todas las canciones en las que interviene en las dos películas de Wayne’s World, e incluidas en sendas bandas sonoras, están interpretadas íntegramente por ella, ahí es nada.

Película | El Mundo De Wayne
Película | El Mundo De Wayne 2

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Oct 18

Se me hace verdaderamente difícil reconocer que hace mucho, pero que mucho tiempo, que no saco mi añorada guitarra de la funda que tan bien la protege. Algo que a día de hoy resulta realmente complejo de entender incluso para mi mismo. Sobre todo cuando han sido tantos y tantos los años en los que mi única motivación, mi único aliento fue el acariciar suavemente las cuerdas de aquella preciosidad que todavía conservo, como un testigo mudo de mi soledad.

Recuerdo hace ya más de diez años, cuando empece a hacer sonar mis primeros acordes, que ansiaba con todas mis fuerzas el aprender a tocar, el empezar a componer y el acabar algún día subido encima de un escenario mostrando al mundo mis canciones. Pero ahora… ahora todo aquello parece que forma parte del más absoluto olvido.

Ciertamente desde entonces he cambiado y mucho. Actualmente me muevo influido por otro tipo de motivaciones más reales y pausibles. Tengo un trabajo al que le dedico gran parte de las horas de vida. Me he independizado con todas las responsabilidades diarias que ello conlleva. Y por si fuera poco la pasión por escribir, por relatar con palabras lo que son mis pensamientos ha estado siempre presente, desde mucho antes de que me decidiera por darle con entusiasmo a las seis cuerdas.

Aún así, mis obligaciones diarias no me impiden todavía poder mirar hacia atrás con nostalgia, retrocediendo en el tiempo hasta los días en los que estaba lleno todavía de cientos de sueños adolescentes, que no imposibles, como el llegar a ser un verdadero Rock Star.

Pero en el fondo, aunque me haya esforzado por olvidar y enterrar mis días de conciertos, de escenarios pequeños, de salas oscuras llenas de miradas curiosas y atentas, del trasiego de amplificadores arriba y abajo, del nerviosismo antes de salir a tocar mis canciones, todavía queda algo de todo aquello que me persigue, que me susurra al oído, que me recuerda que un día estuvo ahí, realmente presente en mi vida…

… mi preciada guitarra.

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Oct 17

Lo confieso, soy un enamorado del sonido que practicaban los británicos Bush, la que fuera banda del renovado Gavin Rossdale. Y es que nunca he disfrutado tanto de la discografía de un grupo, como en el caso de este cuarteto londinense. Pioneros por ser de los primeros en abrazar el sonido Grunge en el Reino Unido, pero sobre todo por saber aderezarlo con las particularidades que sólo los habitantes de las islas son capaces de aportar.

Lastrados por el simple hecho de haber sido los últimos en apuntarse a un género tan desgarrador, tan auténtico, tan rompedor como el Grunge, fueron quizás una de las primeras bandas a las que personalmente le colgaría la etiqueta de Post Grunge. Su sonido lejos de imitar a los Nirvana y compañia, se nutría de elementos mucho más elaborados, melodías complejas y estructuras de guitarra algo enrevesadas. Pero lo que tampoco se puede negar es que tenían el camino prácticamente hecho.

Por eso es por lo que un disco de debut como Sixteen Stone (1994) acabó terminando de explotar a la fuerza en el verano de 1995, varios meses después de su publicación y de la mano del que sería el tercer single de la banda Comedown. Fue la oportunidad perfecta para que Bush se embarcaran en una extensa gira americana, que les terminaría de consagrar definitivamente, al menos al otro lado del Atlántico.

Después vendría el imprescindible Razorblade Suitcase (1996), con el que terminarían de asentarse internacionalmente, gracias a singles como Swallowed o Greedy Fly. Pero la época dorada de los artistas de Seattle iba llegando poco a poco a su fin. Bandas como Soundgarden, Alice In Chains o Screaming Trees, pondrían el punto final a sus trayectorias, algo que marcaría irremediablemente el devenir de los británicos.

Tres largos años pasaron hasta la publicación de The Science Of Things (1999), un buen disco, tampoco el mejor, en el que Bush apostaron por la experimentación, el uso en pequeñas dosis de la electrónica y otros efectos menos habituales en el Rock. Un álbum que sufrió irremediablemente las consecuencias de la época en la que fue lanzado, y que no despertó demasiadas simpatías, ni generó las ventas esperadas. La banda decidió entonces que era buen momento para cambiar de compañia discográfica, dando el salto de Trauma Records a Atlantic Records, en busca de nuevas metas y objetivos.

Pero la publicación de Golden State (2001), otro buen disco, cargado de excelentes temas, sin espacio para la experimentación, tratando de rescatar el sonido primigenio de los británicos, tampoco gozó de la aceptación del público, ni de la crítica, y resultó ser un verdadero fiasco a nivel de ventas. Ante el fracaso, Bush fueron condenados al ostracismo más absoluto por parte de Atlantic Records y la banda acabó replanteándose su propio futuro decidiendo disvolverse de forma indefinida entrados ya en el año 2002, poniendo el que hasta ahora es el punto final a su trayectoria.

A mi juicio Bush fueron una grandísima banda que hay que saber paladear con tranquilidad, sin prejuicios, y sobre todo sin tratar de comparar con los grandes del Grunge. Si bien sus dos primeros trabajos resultan realmente imprescindibles, los dos últimos no desmerecen para nada a la banda, sobre todo el interesante Golden State (2001) del que todavía me sorprende su poco éxito comercial. Una verdadera lástima.

Banda | Bush

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