Archivo de octubre del 2008

Finalmente, tras muchas consideraciones, me he decidido por WordPress para llevar adelante este blog personal. De haberlo hecho en el pasado, hace dos o tres años nada más, habría recurrido sin dudarlo a Blogger, ya que es difícil pensar que pueda haber algo mejor lejos del amparo y el soporte de un gigante como Google. Pero sinceramente, lo hay y además con unas características realmente interesantes.

WordPress es un claro ejemplo de ello.

Echando la vista atrás, nos damos cuenta de que muchos de los CMS más utilizados en la actualidad, sobre todo aquellos que se lanzan bajo licencia GPL, son relativamente recientes. En concreto WordPress fue creado por Matt Mullenweg en 2003 a partir del desaparecido b2/cafelog, usando para su desarrollo PHP y MySQL. Pero no fue ya hasta 2005 cuando se lanzó la primera versión oficial de este popular gestor de contenidos.

Mis experiencias anteriores en la Blogosfera me habían llevado hasta Blogger, de hecho fue bajo este servicio donde TheNotDead comenzó a dar sus primeros pasos. Pero, como en todo, rectificar es de sabios, y más aún cuando lo que sepretende es tener un espacio propio, alojado en un servidor, con total posibilidad de personalización, con cientos de temas donde elegir y sobre todo con una interfaz de usuario realmente sencilla e intuitiva.

Además WordPress gana enteros frente a Blogger en ciertos aspectos comola usabilidad, la aplicación de los estándares web y sobre todo por la inmensa cantidad de plugins y widgets disponibles, con nuevas funcionalidades y aplicaciones, todas ellas por supuesto realizadas por la gran comunidad de desarrolladores y diseñadores que ha crecido alrededor de este CMS.

A mi personalmente, después de mucho trastear con otros CMS como Joomla, Drupal, e incluso con Blogger, las muchas características de WordPress me han terminado deconvencer definitivamente. En mi caso en concreto tres han sido los aspectos más importantes para optar por WordPress, la facilidad de uso, el entorno amigable y sobre todo la capacidad de personalización. ¿Y vosotros qué opináis?

Metallica nunca han sido santo de mi devoción, es más, para sorpresa y asombro de sus muchos seguidores, de la discografía de la banda de San Francisco tan solo veo con buenos ojos la dupla Load (1996) y Reload (1997). Quizás sea porque para los mencionados albums Metallica dejaron atrás su aspecto y sonoridad Trash Metal habitual para abrazar al ya exiguo sonido Grunge o Post Grunge. Una jugada que muchos no entendieron, y menos aún sus seguidores más habituales, pero con la que personalmente a mi llegaron a convencerme.

Más dramático aún, si es que la cosa podía ser peor para sus fans, resultó ser el giro que la banda realizó para su St. Anger (2003), paradójicamente uno de los pocos discos originales de Metallica que poseo, en el cual Hetfield y los suyos se vieron seducidos por otra corriente en vías de extinción, el mal denominado NuMetal. Aquí poco hay que decir, tan solo que salvaron la papeleta gracias a una extensa gira en la que obviaron los temas de su nuevo trabajo para regalarnos sus grandes clásicos. Quizás St. Anger (2003) fuera la peor de las excusas para volver a ver a Metallica en directo, pero es algo que hasta cierto punto se les puede llegar a perdonar.

Ahora casi cinco años después de aquel descalabro, Hetfield, Ulrich, Hammett y Trujillo, regresan con nuevo trabajo bajo el brazo, el esperado Death Magnetic (2008), con el que han logrado despertar de nuevo ilusiones, esperanzas y entusiasmo entre sus fans de toda la vida, sobre todo alimentadas por las declaraciones de la banda, en las que afirmaban que este disco sería una vuelta a sus raíces, dejando a un lado absurdos experimentos.

A pesar de ello, la desconfianza también se apoderaba de los que ya han sufrido varias decepciones con los últimos trabajos de Metallica. Pero la realidad es que ya no hay vuelta atrás, Death Magnetic (2008) ya está entre nosotros, y temas como el single promocional The Day That Never Comes, Cyanide o The Apocalypse supusieron la primera toma de contacto con este nuevo trabajo.

Sobre el single, The Day That Never Comes, tan sólo puedo decir que me parece un tema realmente soberbio, a medio camino entre los Metallica de antaño y los de los últimos años, con todo lo bueno y malo que ello conlleva. Eso si, tiene todas las papeletas para colocarse entre las grandes baladas de la banda, léase One, Fade To Black o The Unforgiven. Si me preguntáis por Cyanide, creo que todavía rezuma algo de ese sonido tan variopinto que desplegaron en St. Anger (2003), no dejando de ser eso sí un tema de lo más normal. Con The Apocalypse se cerrará el nuevo trabajo de Metallica, sin duda un tema con el que nos trasladan a sus mejores años, esos de los que todos sus fans se sienten orgullosos, los añorados 80′s de los Metallica del Master Of Puppets (1986) y el …And Justice For All (1988).

En definitiva, Metallica han vuelto a la palestra, y lo hacen a lo grande, con un Death Magnetic (2008) que debería ser considerado de los mejores trabajos de la banda, a poco que se hayan esforzado, seguro que para muchos por encima de todo lo que han realizado desde la publicación de su ya gran clásico Metallica (1991). Diecinueve años han pasado ya desde entonces, y la banda de San Francisco vuelve ahora para reclamar un trono al que ellos mismos habían renunciado, el que en su momento les coronó como los reyes del TrashMetal.

Banda | Metallica
Disco | Death Magnetic (2008)

Ayer noche optamos por ver de nuevo la película Lost In Translation (2003) de Sofia Coppola, un fantástico film ambientado en Japón, en el que se nos narra el encuentro de dos personas, interpretadas por Bill Murray y Scarlett Johansson, que se sienten perdidas, a la espera de que alguien les rescate de sus rutinarias vidas. Un film lleno de contrastes, matices, pequeños detalles e historias parcas en palabras, pero rebosantes en emociones.

Hacia mitad de la citada película podremos contemplar, entre otras cosas, como la siempre admirada actriz Scarlett Johansson se arranca a cantar, metida dentro de su papel, el Brass In Pocket de The Pretenders, en un momento a medio camino entre lo grotesco y lo inapropiado, pero no por la escena en sí, sino por las escasas dotes melódicas de la Johansson. Un curioso escarceo con la música, que no debería ser más que una pequeña y curiosa anécdota a no tener muy en cuenta, sino fuera por el hecho de que cinco años después acabaría editando un disco en solitario bajo el título de Anywhere I Lay My Head (2008), en el que rinde tributo a un pedazo de artista, como es Tom Waits.

La música y el cine nunca han sido dos ámbitos profesionales que se hayan llevado excesivamente bien entre ellos, es más, resulta realmente difícil encontrar casos en los que el talento para la interpretación y para la melodía se unan en una misma persona. No obstante, últimamente parece que está de moda pasar de un lado al otro, como quien se cambia de camisa o pantalones, como si todos tuvieran el carisma que tenían en su momento Elvis Presley o Frank Sinatra, incluso el mentado Tom Waits. Sirvan los siguientes ejemplos más recientes para hacernos una ligera idea, Jon Bon Jovi, Gavin Rossdale, Jared Leto, Juliette Lewis o Scarlett Johansson, la última en apuntarse.

Alguien del set de rodaje de Lost In Translation (2003) debió decirle o advertirle a Scarlett Johansson de que sus cualidades como cantante eran las justas como para hacer la citada escena y poco más. Pero por lo que se ve a la chica le ha picado fuerte el gusanillo de la música, y en cierto modo lo entiendo, cuando uno tiene la posibilidad y el dinero para hacer lo que le viene en gana, hace bien haciéndolo. Además, sorprende y mucho en su elección, un álbum con un total de diez temas originales de Tom Waits, con tan solo una única composición propia, Song For Jo. Al menos en este caso Scarlett ha demostrado cierto grado de elegancia y de clase, pues no todo el mundo se atrevería a versionar los temas que ha elegido. También resulta curiosa la aportación de David Bowie en un par de los temas versionados, en concreto el single Falling Down y Fannin Street.

Con la publicación de Anywhere I Lay My Head (2008) una actriz como Scarlett Johansson ha dado un paso más allá. Ha querido rienda suelta a sus inquietudes, demostrando que en cierto modo, basta con tener una idea, algo de dinero suelto, y sobre todo mucha capacidad para soportar las críticas, pues son muchas y muy negativas las que ha recibido desde los medios especializados, para embarcarse en un proyecto como el que ha afrontado y con el que nos ha pillado a todos por sorpresa.

Banda | Scarlett Johansson
Película | Lost In Translation (2003)

Amor Loco (1995), la primera película dirigida en Hollywood por la británica Antonia Bird, no será incluida jamás entre los 1000 mejores largometrajes de la pasada década. Lo único quizás destacable sería el papel de adolescente alocada y depresiva que interpreta Drew Barrymore. Pero por suerte o por desgracia, lo que da sentido a este post es que la trama del film lleva a la ciudad de Seattle como escenario principal.

Muy lejos queda de la grandísima historia narrada en Solteros (1992), una verdadera obra de culto dirigida por Cameron Crowe. Pero si algo tienen en común es una amplia banda sonora basada en el Rock Alternativo de los años 90′s. Sorprende escuchar en Amor Loco (1995), nada más sucederse los primeros compases de la película, la fabulosa versión de Love Buzz, el single de debut que editaran unos jovencísimos Nirvana.

Pero más sorprendente es todavía encontrarse con la presencia y actuación de 7 Year Bitch, banda formada en Seattle, integradas dentro del movimiento conocido como Riot Girl, con el que se asocia a muchos de los grupos Punk Rock formados por mujeres en los años 90′s en los Estados Unidos, pero con epicentro en la ciudad de Seattle.

De hecho, entre las canciones que componen la película, también podremos escuchar, además de las mencionadas 7 Year Bitch, otras bandas de Punk Rock con mujer al frente, como Madder Rose, Magnapop, así como una nueva hornada de grupos de Rock Alternativo que no han llegado a trascender, Fluorescein, Grant Lee Buffalo o Head Candy entre otras.

Con esto no os estoy recomendando que veáis este Amor Loco (1995), ni mucho menos, es un film realmente predecible y aburrido, un pastelón lleno de romanticismo. Peor incluso que la aclamada Algo Para Recordar (1993) con Tom Hanks y Meg Ryan, ambientada también en la ciudad de Seattle.

Lo curioso de este film, como ya hemos comentado, es su banda sonora, con la que podemos ahondar un poco más dentro del movimiento Riot Girl, más allá de las bandas ya conocidas como Bikini Kill, L7, Babies In Toyland o Hole. Pero sobre todo el uso de una canción de Nirvana, lo cual resulta realmente sorprendente.

Película | Amor Loco (1995)

A veces no hay nada mejor que una película para absorber en un par de horas, las imágenes, sensaciones y descripciones necesarias para poder hacerse una idea suficientemente clara sobre las épocas pasadas, viejos movimientos sociales o situaciones históricas que nunca pudimos vivir, pero también sirve para entretener, para desatar la imaginación, para crear nuevas ensoñaciones acerca de tiempos que posiblemente fueron mejores, o al menos diferentes.

Hace un par de días Vane se presentó en nuestro ático con la película Quadrophenia bajo el brazo. Sentía curiosidad por conocer un poco mejor la época Mod en el Reino Unido, y pensó que la mejor manera de hacerlo era visualizando esta cinta de 1979, producida por los mismísimos The Who, y que está inspirada por completo en su segunda OperaRock, por título Quadrophenia. Un trabajo que los británicos lanzaron como doble álbum en el año 1973, y en el que se narra la historia de Jimmy, un joven Mod de mediados de los años 60’s, inmerso en problemas sociales, de identidad y sobre todo musicales, afectado por un trastorno de múltiple personalidad que le lleva a desarrollar hasta cuatro personalidades distintas, divididas por los propios The Who en las cuatro caras del álbum en su edición en vinilo.

La película, realizada casi quince años después del momento en el que se desarrollan los acontecimientos, y justo seis años después de la publicación del álbum, trata de reflejar de una forma un tanto canalla y rebelde, a una generación de adolescentes británicos obsesionados por encontrar su propio camino, influenciados por una sociedad gris y marchita, que les llevó inconscientemente a gestar una cultura propia en la que la música, las anfetaminas, las motos Lambretta, el alcohol y las pandillas eran el punto de partida.

De la filmación, además del gran papel protagonista a cargo del actor británico Phil Daniels, quien interpreta a un Jimmy que podría pasar perfectamente por el propio Pete Townshend, destaca sobre todo la presencia de un jovencísimo Sting, todavía en ThePolice, en el papel de Ace Face, o As de Oros en su versión traducida, un elegante líder Mod a quién Jimmy admira, quien posee una moto que es la envidia de todos los que le siguen.

El punto de inflexión en la vida de Jimmy será una brutal pelea entre Mod’s y Rocker’s en Brighton. Algo que se por desgracia era una estampa habitual en las poblaciones costeras británicas a lo largo del alocado verano de 1964, en las que una marea de rabiosos Mods adolescentes, con sus Vespas y sus Lambrettas, invadían las costas ataviados con sus cazadoras verdes en busca Rockers con los que pelearse. Como curiosidad reseñar que esas cazadoras verdes tan particulares de los Mods fueron rescatadas del olvido por los músicos, y sobre todo cantantes, que emergieron en el Reino Unido bajo el amparo de la explosión BritPop de principios de los 90′s.

Sexo, drogas y mucha música a cargo de The Who impregnan prácticamente todo el desarrollo de la película, en un ambicioso, a la par que ególatra, proyecto en el que de una forma o de otra se nos deja entrever una importante moraleja. Todas las tribus urbanas, por muy genuinas, auténticas u originales que puedan parecer, se sustentan en unos valores excesivamente frágiles y vulnerables. Algo que queda patente en la figura de Jimmy, un Mod convencido, que con el transcurso de los acontecimientos que se le presentan va poco a poco abriendo los ojos, dándose cuenta de la realidad, llevándole incluso a despreciar todo aquello que le ha rodeado y en lo que se ha convertido.

Banda | The Who
Película | Quadrophenia