
Ferrari

Ferrari

Fernando Alonso

Sebastian Vettel

Cuando todo parecía perdido tras el abandono de Fernando Alonso en el GP de Bélgica de hace unas semanas, el asturiano y sobre todo la escudería Ferrari han vuelto a poner una buena dosis de emoción al Mundial de Fórmula 1. El bicampeón del mundo, quien partía desde la pole, hizo una mala salida que le relegó al segundo puesto tras Jenson Button.
La carrera no tuvo mucha trascendencia, salvo por el abandono del británico Lewis Hamilton, el que hasta entonces era líder del mundial, quien tras un inoportuno toque con Felipe Massa en la primera vuelta acabó abandonando el GP de Italia. La mala actuación de los Red Bull, hacía pensar que la ocasión para Ferrari y Fernando Alonso era vital con vistas a recuperar sus opciones de cara al final de la temporada.
Así, sólo cabía esperar a la parada en boxes para conocer el ganador de la prueba disputada en el circuito de Monza. El primero en detenerse fue Jenson Button, estirando al máximo su parada, invirtiendo un tiempo realmente bajo en el cambio obligatorio de neumáticos. Sin embargo la parada de Fernando Alonso, justo una vuelta después, fue de lo más espectacular y apenas se mantuvo 3’4 segundos detenido en el box.
Ferrari puso nuevamente en bandeja la victoria a un Fernando Alonso que esta vez no desaprovechó la ocasión. Pole, vuelta rápida y victoria para el asturiano en Monza, territorio Ferrari en el que los tifosi italianos pudieron disfrutar de una gran carrera de los dos pilotos del Cavallino Rampante.
El mundial vuelve a ponerse al rojo vivo.