Sin pretender ser demasiado técnico, ni tampoco excesivamente informal, voy a tratar de hacer una breve comparativa entre los distintos sistemas de control de juegos que podemos encontrarnos a día de hoy en el mercado basándome en mi propia experiencia como jugador. Ni que decir tiene que las diferencias entre unos y otros son muchas, pero es precisamente en los pequeños detalles en donde uno puede averiguar que sistema se adapta más a sus gustos.
Wii

Llegar primero para arrasar con el mercado. Así se podría definir perfectamente el fenómeno Wii, la consola creada por Nintendo y la primera en incorporar novedosos sistemas de control, más dinámicos y variados que los existentes hasta su lanzamiento. Más que un control de juego independiente y complementario, Wii basa todo su potencial en el amplio abánico de mandos del que disponemos, destacando por encima de todos el Wiimote, el eje principal de todos los juegos desarrollados para esta consola. Resulta realmente idóneo para los jugadores casuales y para los más pequeños de la casa, tanto por su simplicidad, como por su manejo preciso y un amplio catálogo de juegos. Ni que decir tiene que a nivel gráfico es sin duda la peor de las opciones, pero aún con ello se ha convertido en una de las consolas más demandadas de la historia.
PlayStation Move

Anunciado como una verdadera revolución, PlayStation Move no aporta nada nuevo a lo mostrado por Nintendo en su Wii, ni tampoco, en un sentido estricto, lo mejora. Con un único control de movimiento y otro extra para la navegación, la mayor diferencia estriba en el sistema empleado para la captación de movimiento, usando para ello una cámara Eye Toy guiada por la luz que emite el control principal. La precisión y el tiempo de respuesta de los controles es aceptable, sin ser tampoco un alarde, lo que otorga a los juegos desarrollados entorno a Move una sensación similar, en cuanto a jugabilidad y diversión, a la que ofrece Wii. El punto fuerte, además de servir de apoyo a una consola apoyada en unos gráficos en alta definición, sea quizás la integración con grandes títulos de PlayStation como Heavy Rain, Little Big Planet o Killzone y las enormes posibilidades que este tipo de controles pueden ofrecer en el futuro.
Kinect

Sin duda Kinect es la apuesta más arriesgada de todas al prescindir directamente de un control específico para los juegos, distanciándose así de sus competidores. La interfaz planteada por Microsoft reconoce directamente los gestos realizados con las manos, las piernas y cualquier parte del cuerpo, así como un reconocimiento de voz y de los objetos que se encuentran en nuestra habitación. Las posibilidades que se plantean son infinitas, y la sensación de jugar sin necesidad de depender de un mando le aporta una gran sensación de libertad y realismo. Los juegos que hasta la fecha se han lanzado cumplen perfectamente con las espectativas y están a la altura de lo que se espera. La duda surge cuando uno se intenta imaginar como se adaptaría Kinect a juegos como Gears Of War, Halo o Fable, y si sería factible dicha adaptación. Otro punto negativo es sin duda el elevado precio del dispositivo, si se compara con el de sus competidores.
Conclusión
Personalmente me resulta mucho más interesante la propuesta de Kinect, al menos en líneas generales, no sólo por prescindir de un control como tal para poder interactuar más intensamente y directamente con los juegos, sino también por la cantidad de posibilidades que ello puede brindar. También es cierto que para según que tipo de juegos, por ejemplo un shooter, el tener un control físico hace que la experiencia se impregne de un mayor realismo. Pero al igual que me gusta la propuesta de Kinect, creo que PlayStation está sabiendo adaptar Move muy bien a su amplio catálogo de juegos, algo que desde Microsoft todavía no han hecho y que espero hagan en el futuro.