Cierto es que lo que voy a comentar en el post de hoy puede ser simplemente la confirmación de una realidad. Unas breves líneas que, por encima de todo, tratan de demostrar el enorme calado que Internet está ejerciendo en nuestro día a día, teniendo además como sorprendente aliado el auge y la proliferación de las grandes redes sociales.
Personalmente creo que no hay mejor termómetro para medir la evolución de Internet, o la situación de las nuevas tecnologías, que lo que se percibe en la Universidad. Un claro ejemplo de ello lo tenemos en los ordenadores portátiles. Si bien hace cosa de tres o cuatro años era impensable encontrarse alumnos o profesores con uno de ellos, hoy día su presencia es tan cotidiana que ya se han habilitado incluso zonas específicas para su uso en muchas Facultades.
Pero volviendo al tema del uso actual de Internet y del impacto de las redes sociales, sorprende, y mucho, entrar en un aula de ordenadores cualquiera de una universidad como la Universidad Politécnica de Valencia, y observar la cantidad de gente que se encuentra navegando por Facebook o Tuenti, ya sea porque están actualizando su propio perfil, visitando los de otros, hablando con alguien o colgando fotografías.
Intento echar la vista unos años atrás y no recuerdo nada similar. De hecho, en pleno apogeo de los blogs personales, con la guerra abierta entre WordPress y Blogger, resultaba díficil encontrarse a alguien colgando un post o haciendo comentarios en otros blogs. Su uso era mucho más minoritario, y sobre todo requería de mucho más tiempo.
Y quizás sea ese y no otro el secreto de su éxito en Internet, la inmediatez. Las redes sociales se están convirtiendo en la manera más habitual de comunicación y de expresión entre los más jóvenes y los geeks de las nuevas tecnologías. Además cuando realizamos cualquier actualización, todos aquellos amigos o conocidos que tenemos admitidos en nuestra propia lista de amistades reciben simultáneamente dicha información.
Modelos muchos, desde la simplicidad de Twitter hasta la complejidad de Facebook, pasando por las bandas que apostaron por MySpace, hasta llegar a experimentos surgidos en nuestro país como Tuenti, pero todos ellos con la interacción y la comunicación personal como punto de partida para captar usuarios.
Las redes sociales han nacido para comunicarse con el mundo o con nuestros conocidos de forma inmediata y simple, y se están convirtiendo, de la noche a la mañana, en las aplicaciones más usadas de Internet. Ante lo cual nada ni nadie puede hacerles sombra. Al menos de momento…
Yo, por lo que pueda pasar, sigo pensando en silencio en que será lo próximo…
Este post fue publicado el pasado 3 de diciembre del 2008 a las 21:08 en las categorías Redes Sociales. Puedes seguir los comentarios de este post através del RSS. También puedes dejar aquí tu comentario, o hacer un trackback desde tu propio blog.




Te ruego que aceptes que repita tus propias palabras en tu muy buen post: “Las redes sociales han nacido para comunicarse con el mundo o con nuestros conocidos de forma inmediata y simple, y se están convirtiendo, de la noche a la mañana, en las aplicaciones más usadas de Internet. … Yo, por lo que pueda pasar, sigo pensando en silencio en que será lo próximo…”
Es una idea que aprecio, porque representa lo mismo que yo pienso (debes considerar que yo soy un “madurito” de >58 años de edad, nacido y criado en una cultura muy diferente a la de la Comunidad Valenciana… lo que creo que es una buen noticia para ambos porque pone en evidencia que se está comenzando a subsanar los problemas que, en países como España, conlleva la “brecha generacional”).
Mi percepción, quizás un poco más escéptica que la tuya, es que aún hay un dislocamiento entre la frecuencia de uso y el aprovechamiento que estos recursos ofrecen para los jóvenes (no-excluyente) profesionales y los estudiantes universitarios. Yo creo que todavía no se sabe (en el ambiente académico) construir “identidades digitales” adecuadas para la sociedad de la información y la incipiente cultura digital que invade todos los campos de actividad humana (también, naturalmente, la forma en como aprendemos, trabajamos, intercambiamos y nos relacionamos).
También siento que las Universidades no están contribuyendo (institucionalmente) mucho para «animar la cultura digital»; aún cuando sí realizan espectaculares despliegues tecnológicos, todavía no dan el “siguiente paso”: crear programas transversales (todas las carreras) para educar sobre cómo crear y gestionar redes personales y profesionales de apoyo para apuntalar el desarrollo de la carrera profesional de todos los miembros de sus comunidades académicas (lo que podríamos resumir en el término: “cómo construir identidad digital”).
Fue una alegría para mi descubrir tu blog y nuestro recíproco enlace en Twiiter. Gracias