Si, lo reconozco, nunca he seguido con entusiasmo ni interés la trayectoria de un personaje como Tom Waits, cosa que me ha llevado en más de una ocasión a valorarle más como casual actor de reparto que como artista consagrado. Un craso error que es más que sangrante, sobre todo cuando uno descubre que fue él, junto a su mujer Kathleen Brennan, el autor de I Don’t Wanna Grow Up, tema que un par de años después harÃan Ramones en su álbum de despedida y que rebautizarÃan como I Don’t Want To Grow Up.
Una canción realmente apabullante, tanto por la temática adolescente con la que se inspira, como por el eterno sÃndrome de Peter Pan que se apodera de muchos artistas, quienes en un intento de no perder ni un ápice de su esencia conservan y llevan adelante los sueños que en un momento dado de su juventud fueron capaces de concebir. Tom Waits empezó su andadura musical imitando, o más bien identificándose, con los grandes Crooners de los años 50’s como Frank Sinatra o Bing Crosby, hasta terminar por abrazar a la generación Beat, repleta de escritores viscerales y austeros capaces de describir una más que cruda realidad escondida en todos los rincones de América, gracias a la cual terminó de dar las pinceladas del personaje único que ahora es.
Tom Waits ha sabido compaginar con acierto una extensa e interesante trayectoria discográfica con sus particulares y esporádicas apariciones en la gran pantalla, haciendo de él todo un icono cultural. Su presencia y su música en muchas de las pelÃculas en las que ha participado le han dotado de un carisma y una presencia muy valorada a la hora de recrear ambientes oscuros, de austeros bares y de compañÃas poco aconsejables. Realmente destacada es su aparición junto a Iggy Pop en el film Coffee and Cigarettes (2004) del director Jim Jarmusch.
Y es a él a quien hay que atribuirle el mérito de un tema como I Don’t Wanna Grow Up, el cual los Ramones hábilmente incorporaron en su disco de despedida Adios Amigos (1995), gracias en parte a la visión y el buen gusto de C.J. Ramone, quien en los últimos años de vida de la banda de Nueva York serÃa el encargado de remplazar al mÃtico Dee Dee Ramone. Una jugada realmente maestra, que se vio amplificada con el excelente vÃdeo del que se hizo acompañar al tema, en el que mediante el uso del cómic y la animación se nos muestra a unos Ramones más joviales y divertidos que nunca.
Como se suele decir en estos casos, al Cesar lo que es del Cesar, y es de bien nacidos reconocerle el esfuerzo y la grandiosidad de la lÃrica al bueno de Tom Waits, un personaje cuyos temas han sido objeto de versiones y revisiones no solo por parte de los Ramones, sino también por artistas de la talla de Alphaville, Rod Stewart, Pearl Jam, Every Thing But The Girl, el dúo de Robert Plant y Alison Krauss, y más recientemente en el descafeinado álbum debut de Scarlett Johansson.
Lo que ya resulta más sorprendente es que el propio Tom Waits, en una especie de venganza o de curioso homenaje incluyera en su triple Orphans: Brawlers, Bawlers & Bastards (2006), un par de temas de los Ramones, en concreto los cortes The Return of Jackie and Judy y Danny Says. Una sana manera de reconocer influencias, gustos y pasiones, y de rendir tributo y respeto por una de las bandas pioneras del PunkRock. Un mundo realmente curioso este el de la música, ¿no os parece?.


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