Discos

Nevermind

Mañana se cumplirán exactamente 20 años desde que Nirvana, el trío de Seattle liderado por el malogrado Kurt Cobain, publicará el 24 de septiembre de 1991 su segundo y exitoso disco Nevermind (1991). Un excelente álbum que marcaría una época imborrable para el rock alternativo y la música underground, llevándola a cotas que no se han vuelto a alcanzar desde hace ya dos décadas.

Y es que no todos los días un disco, con un sonido tan crudo y de claras referencias punk, logra desbancar a todo un Dangerous (1991) de Michael Jackson del #1 de la lista americana Billboard. Uno de los tantos hitos y curiosidades que han hecho de Nevermind (1991) un clásico y referente muy a tener en cuenta dentro de la historia de la música.

Nirvana

Así, para conmemorar dicha fecha tan redonda como son 20 años, la discográfica que todavía poseé los derechos de publicación de Nirvana, junto con la inestimable colaboración de Krist Novoselic, quien se ha encargado de supervisar hasta el más mínimo detalle, ha decido lanzar una serie de ediciones remasterizadas y ampliadas del ya citado Nevermind (1991).

Nirvana

Ediciones para todos los gustos y bolsillos, que seguramente harán las delicias de los fanáticos de la banda de Seattle, entre los que me incluyo, sobre todo la edición especial en vinilo, con 4 LPs, tres de ellos con rarezas. Una verdadera joya.

Vorágine Aborigen

Los que me conocéis bien sabéis de mi pasión por el grunge y los muchos géneros derivados del sonido Seattle, por lo que no os debería sorprender lo más mínimo el hecho de que, en este regreso a las críticas de discos en el blog, empiece por rescatar un álbum, facturado en nuestro país hace un par de años, que se deja empapar de las mil y una esencias del grunge precisamente.

Vorágine Aborigen (2009), que así es como se títula este peculiar trabajo, es el álbum debut del cuarteto sevillano Porcelina, quienes se descuelgan con un primer larga duración plagado de reminiscencias y guiños al rock alternativo de los 90′s. Algo que queda claro desde el primer momento, con la impactante  Nunca Hables De Mí, en la que ya de partida flota inevitablemente el eco de Layne Staley y la oscuridad de Alice In Chains, o en la frenética En El Núcleo, en donde vuelven las referencias, esta vez a bandas más recientes como Foo Fighters, Puddle Of Mudd o Velvet Revolver, para continuar sin perder el aliento con Me Puedo Conformar, donde se establece un brillante cruce entre Alice In Chains y los Stone Temple Pilots más contundentes.

Quizás alguno a estas alturas se plantee, y no le faltará razón, ¿pero esto de la música no se trata de ser original y aportar algo nuevo?. Puede que sí, que sea así, pero personalmente creo que no está de más darle una oportunidad a la gente que simplemente trata de plasmar sus influencias en su propia música, sin tapujos ni complejos de ningún tipo, y si además en el camino logran marcar un sello propio, el sólo hecho de abordar estas canciones en castellano ya merece un aplauso, pues mucho mejor. Porcelina así parecen hacerlo, y eso se ve reflejado en todo el disco. Así por ejemplo, Hoy supone un elaborado esfuerzo, en el que se mezclan los devaneos de Scott Weiland como productor y colaborador de Limp Bizkit, con la sonoridad pulida y cristalina de Puddle Of Mudd, a la postre un producto creado por Fred Durst. La vorágine perfecta de influencias diversas plasmadas en una misma canción.

Otros cortes del disco como Estás EnterradoEl Gusano En El Templo, La Madriguera o Vorágine Aborigen, single destacado del cual hay incluso vídeo, no hacen sino que profundizar un poco más en esa querencia y gusto por el sonido Seattle, manteniendo vivas tanto la intensidad como la dirección globlal del disco. Mención aparte merecen dos medios tiempos como Siempre y Yugoslavia, con el que se cierra brillantemente este Vorágine Aborigen (2009), dos temas que si llevaran la firma de Scott Weiland y sus Stone Temple Pilots estarían sin duda a la altura de baladas tan carismáticas como Kitchenware & Candybars, Pretty Penny, Adeshive, Sour Girl o Atlanta.

Conscientes o no de ello, Porcelina logran hilvanar en sus canciones los mejores retazos que nos ha dejado el grunge en estos más de 20 años de existencia de este mal denominado género. Así pues Vorágine Aborigen (2009), resulta un disco de obligada escucha para aquellos que no les importe lo más mínimo revivir viejas sonoridades, aunque provengan de un cuarteto oriundo de la calurosa Sevilla y no de la lluviosa Seattle.

Porcelina

Debo confesar que, cuando se escribe habitualmente sobre música, uno siempre espera toparse con discos que, salidos prácticamente de la nada, logran transmitir un cúmulo de sensaciones difíciles de describir. Así, siempre bajo mi humilde opinión y perspectiva, el primer larga duración de los californianos Crystal Antlers, por título Tentacles (2009), puede considerarse perfectamente como uno de esos trabajos indescriptibles, llenos de emotividad y talento, plagados de matices y sonoridades abruptas.

Tentacles

Se da además la curiosa circunstancia de que Tentacles (2009) fue el último disco lanzado por la mítica discográfica Touch and Go Records, antes de anunciar que dejaban a un lado la publicación de nuevos álbumes a causa, como no podía ser de otra forma, de la incipiente crisis económica mundial. Así, con ese amargo sabor a despedida, los de Long Beach facturaron un disco en el que se combinan elementos tan dispares como la psicodelia, el screamo, el garage y el indie, formando un cóctel a medio camino entre lo explosivo y lo innovador.

Es por ello por lo que, ante la perspectiva del lanzamiento de un nuevo álbum, Two-Way Mirror (2011), que finalmente fue publicado el pasado 12 de julio a través de Recreation Ltd., el que aquí escribe esperaba ingenuamente una nueva dosis de lo ofrecido años antes. Pero las urgencias del indie rock, y de toda la música actual supongo, llevan a las bandas a la necesidad de buscar un compromiso entre su esencia y el mainstream, entre la integridad y las masas, entre lo ecléctico y lo comercial.

Crystal Antlers

Tiempo tienen Crystal Antlers para hacer lo que les venga en gana en el futuro, pero aunque me gustaría equivocarme, parece que por lo escuchado en su segundo trabajo, se van a ir alejando paulatinamente de la excelencia de Tentacles (2009) para abrazar sonidos más convencionales. Pero lo que nadie les va a quitar ya a los californianos es el mérito de haber lanzado uno de los mejores debuts que recuerdo. Una verdadera joya entre mi colección de discos que sin duda os recomiendo escuchar.

Foo Fighters

Mentiría si dijera que la música ha dejado de emocionarme. Pero la realidad es que desde hace ya algunos años no hay apenas discos, ni tampoco demasiadas canciones, que hayan logrado llamar mi atención, más allá de la sana y habitual curiosidad del que escribe habitualmente sobre música y se interesa por las últimas novedades. Del mismo modo, echando la vista atrás, tampoco se puede decir que sean demasiados los discos que, si bien en su momento fueron capaces de sorprenderme, todavía conservan parte de la esencia que me llevó a considerarlos como imprescindibles. Por eso cuando pienso en los dos primeros discos de Foo Fighters, no me queda más remedio que recuperar la confianza en la música.

Es cierto que sus últimos trabajos me han dejado un tanto frío, combinando grandísimos temas con otros que no lo son tanto, pero el gran mérito de Foo Fighters reside sobre todo en sus inicios, en su motivación, en el germen de su propio origen, en las esperanzas del propio Dave Grohl por desarrollar su propia música más allá de la alargada sombra de Nirvana. Una ingenuidad y sencillez que queda perfectamente plasmada tanto en Foo Fighters (1995) como en The Colour And The Shape (1997), dos discos que fueron el punto de partida de la carrera de Dave Grohl como brillante compositor, guitarrista y cantante.

Temas como This Is A Call, I’ll Stick Around, Good Grief, Weenie Beenie o Wattershed incluidos en el primer trabajo de Foo Fighters, son el reflejo de un sonido genuino, de un soplo de aire fresco, de una creatividad en expansión y todavía por descubrir. La revelación de Dave Grohl como un artista completo, capaz de componer y registrar por si mismo un excelente trabajo. La confirmación definitiva de que el grunge, como concepto, había muerto definitivamente, coincidiendo paradójicamente con la primera gestación de lo que se acabó denominando como post grunge.

Todo terminaría de cobrar forma definitivamente con The Colour And The Shape (1997), donde, arropado por un puñado de excelentes músicos, Dave Grohl refinaría aún más su sonido, en busca de la combinación perfecta para permanecer en las radiofórmulas, con canciones tan eclécticas como Monkey Wrench, My Hero o Walking After You. Y es aquí precisamente donde nos encontramos con Evenflow, la quinta esencia del single perfecto, cuyo vídeoclip, dirigido por el francés Michael Gondry terminó de arrastar a Foo Fighters a las cotas más altas de popularidad, siendo uno de los clips más habituales de cadenas como MTV o los 40.

Dos discos de Foo Fighters inmaculados, perfectos, redondos, incomparables y en definitiva esenciales. Dos verdaderas joyas de la música reciente que terminaron de confirmar a Dave Grohl como algo más que el batería de Nirvana.

Foo Fighters – Foo Fighters (1995)

Foo Fighters – The Colour And The Shape (1997)

Bush

Descubro con enorme satisfacción que por fin en Spotify se ha incluido todo el catalogo discográfico de una banda como Bush. Ya iba siendo hora de poder disfrutar de las canciones de los británicos en Spotify, uno de los grupos que sin duda conforman la banda sonora de mi vida. Ignoro las razones por las cuales sus discos no habían estado disponibles hasta ahora, aunque me lo puedo imaginar. Del mismo modo en que tampoco conozco la razón de incluirlos ahora, quizás es que desde su discográfica están ya preparando la promoción del que ha de ser nuevo trabajo, el cual todavía no tiene confirmada una fecha de lanzamiento.

Sigo sin entender porqué las discográficas, poseedoras de los derechos y catálogos de los grandes grupos, no terminan de apostar definitivamente por Spotify como plataforma idónea para la difusión de sus discos. Personalmente creo que es la solución perfecta y más efectiva para acabar de una vez con la piratería y las descargas ilegales. De hecho hacía tiempo que no escuchaba ningún disco de Bush, y ahora no se si voy a poder evitar escuchar repetidamente joyas como Sixteen Stone (1994) o Razorblade Suitcase (1996). Una grandísima noticia.