A la hora de encarar un proyecto web, sea cual sea su ámbito, siempre hay que tener en cuenta, no sólo el target o público objetivo al que queremos dirigirnos, sino también el número de idiomas en los que queremos que nos puedan leer nuestros visitantes o en la que nos indexen los distintos buscadores. Algo que seguro que todos tenemos siempre presente, pero que conviene recordar, por si hay algún despistado.
Otra cosa realmente importante, y muy a tener en cuenta también, es la capacidad real de nuestro proyecto a la hora de poder generar la información en varios idiomas. Resulta realmente complejo mantener por ejemplo un blog en dos idiomas, sobre todo si no somos de los que caen en la tentación de dejar la traducción en manos de un traductor automático de textos, y pretendemos llevar un mínimo control de lo que pasa de un idioma al otro. Con lo que hay que pensarselo muy bien antes de afrontar la decisión o bien tratar de centrarse en una cosa u otra, y no en ambas.
En mi caso, desde un primer momento tuve muy claro que TheNotDead Rock Webzine tenía que ser en castellano, pero también, en menor medida en inglés. Evidentemente fui consciente de que la publicación de textos en inglés iba a ser muy inferior, por lo que a falta de una traducción para todos los artículos se optó por referenciar en algunos casos el texto original en castellano, en un entorno totalmente en inglés. La idea si bien a priori no parece muy práctica, se ha demostrado realmente eficiente, aunque eso sí de manera realmente sorprendente.
Nunca me he fiado de Google, ni de sus técnicas de indexación y mucho menos de la neutralidad de sus algoritmos. Además, me resultaba realmente carente de sentido común tener una web totalmente funcional en un idioma, y un híbrido en otro. Así que, temiendo un posible efecto negativo por duplicación de contenido, y asumiendo que nuestro target es decididamente la gente de habla hispana, acabamos por indicarle sutilmente a Google, vía Robots.txt, que se olvidará de la parte de TheNotDead Rock Webzine en inglés.
Pero había un efecto colateral con el que no conté a priori, o al que más bien no quise otorgar la importancia que ahora le doy. El efecto Google Images. Paradojas de la vida, Google había indexado perfectamente todas las imágenes de TheNotDead, tanto para un idioma como para el otro, aún siendo las mismas. Evidentemente era un fenómeno que observaba con curiosidad gracias a las estadísticas de Google Analytics. Por así decirlo el mundo anglosajón se acercaba a nuestra web mediante las imágenes y la cosa no dejaba de parecerme divertida, y hasta cierto punto razonable.
Es más, cuando decidí cortar el acceso a Google a la parte en inglés sabía perfectamente que gran parte de las visitas por Google Images desaparecerían, sobre todo aquellas provenientes de países de habla no hispana. Era un riesgo que había que correr, y estaba totalmente calculado. Pero a la hora de la verdad no ha sido así al cien por cien, es más ha sido algo peor e inesperado, para variar.
Parece ser que Google Images acabó otorgándole un mayor peso y posicionamiento a las imágenes que estaban contenidas en las páginas en inglés, dejando más atrás las mismas en su versión en castellano. El cambio por tanto no sólo ha afectado a los visitantes anglosajones que accedían por Google Images, sino a todos los de habla hispana. Ahora si trato de buscar imágenes, he de bucear muchas páginas para encontrar un resultado decente que provenga de TheNotDead, cuando hasta no hace mucho se podían ver sin problemas en la primera página.
En definitiva, que por mucho que se piensen las cosas, por mucho que se planifiquen, por mucho que tiremos de histórico y estadísticas, por mucha experiencia acumulada, a la hora de abordar cuestiones de posicionamiento o SEO, si tenemos que jugar con Google, debemos saber que siempre perderemos la partida mucho antes de comenzar a repartir las cartas, porque nunca sabremos a ciencia cierta a que estamos jugando.
El tío Larry siempre gana…