<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Javier Belmonte &#187; Reflexiones</title>
	<atom:link href="http://www.javierbelmonte.com/reflexiones/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://www.javierbelmonte.com</link>
	<description>Blog personal de Javier Belmonte, técnico de proyectos web en Avanzis, aprendiz de SEO, SEM y CM, estudiante de Informática, emprendedor, blogger, geek, gamer y director de @lasnovedades.</description>
	<lastBuildDate>Sat, 11 Feb 2012 22:59:00 +0000</lastBuildDate>
	<language>en</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>http://wordpress.org/?v=</generator>
		<item>
		<title>Razones para añadir Twitter en el Blog</title>
		<link>http://www.javierbelmonte.com/general/2009/10/razones-para-anadir-twitter-en-el-blog/</link>
		<comments>http://www.javierbelmonte.com/general/2009/10/razones-para-anadir-twitter-en-el-blog/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 29 Oct 2009 16:30:44 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Javier Belmonte</dc:creator>
				<category><![CDATA[General]]></category>
		<category><![CDATA[Reflexiones]]></category>
		<category><![CDATA[Blogs]]></category>
		<category><![CDATA[Diario]]></category>
		<category><![CDATA[Todas Las Novedades]]></category>
		<category><![CDATA[Twitter]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.javierbelmonte.com/?p=1361</guid>
		<description><![CDATA[Desde hace varios días, y debido sobre todo a una considerable falta de tiempo, he venido incorporando a mi Blog personal varios post resumen de mi actividad diaria en Twitter. Las razones para ello son muchas y muy fácilmente argumentables: Al ser Twitter un servicio de microblogging y estar limitado a 140 caracteres por Tweet, [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Desde hace varios días, y debido sobre todo a una considerable falta de tiempo, he venido incorporando a mi <strong>Blog personal</strong> varios post resumen de mi actividad diaria en <strong>Twitter</strong>.</p>
<p>Las razones para ello son muchas y muy fácilmente argumentables:</p>
<ol>
<li>Al ser <strong>Twitter </strong>un servicio de <strong>microblogging </strong>y estar limitado a 140 caracteres por <strong>Tweet</strong>, resulta mucho más cómodo de utilizar, y por tanto mi ritmo de escritura es mucho más frecuente y variada que lo que puede ser de por sí en el <strong>Blog</strong>.</li>
<li>Dado el cariz informativo de la gran mayoría de mis <strong>Tweets</strong>, los cuales reflejan aspectos tan cotidianos de mi día a día, hechos relevantes de la actualidad o recomendaciones lanzadas al aire, creo que en cierto modo pueden aportan un valor añadido al incorporarlos al <strong>Blog</strong>.</li>
<li> Por otro lado está el aspecto de aglutinar todo lo aportado y escrito en <strong>Twitter</strong> y tenerlo bajo mi propio control. Puesto que en el fondo se trata de un contenido generado por mi, creo que merece por ello su propio espacio, al igual que hago con otros posts y artículos que publico en otros medios como <strong><a title="Todas Las Novedades del mundo de la música" href="http://www.todaslasnovedades.es" target="_blank">Todas Las Novedades</a></strong>.</li>
</ol>
<p>Adicionalmente, y a modo más personal, recuerdo que hace ya algunos años, aproximadamente por el <strong>2003</strong>, decidí dejar a un lado mi <strong>Diario</strong>, para empezar a escribir breves resúmenes en un <strong>calendario</strong>, en donde apenas podía plasmar un par de frases. Un <strong>calendario</strong> que me sirvió por aquel entonces como extensión o complemento idóneo para hacer un seguimiento de mi día a día por aquel entonces. Ahora la historia se repite, pero con <strong>Internet</strong> y este <strong>Blog</strong> como plataforma.</p>
<p>¿Y vosotros que opináis, debe ser lo escrito en <strong>Twitter</strong> como una parte más de un <strong>Blog</strong>?</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.javierbelmonte.com/general/2009/10/razones-para-anadir-twitter-en-el-blog/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Tras los pasos de Kurdt Kobain, la mirada de un crítico musical (I)</title>
		<link>http://www.javierbelmonte.com/reflexiones/2009/02/tras-los-pasos-de-kurdt-kobain-la-mirada-de-un-critico-musical/</link>
		<comments>http://www.javierbelmonte.com/reflexiones/2009/02/tras-los-pasos-de-kurdt-kobain-la-mirada-de-un-critico-musical/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 17 Feb 2009 20:23:09 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Javier Belmonte</dc:creator>
				<category><![CDATA[Reflexiones]]></category>
		<category><![CDATA[Kurt Cobain]]></category>
		<category><![CDATA[Nirvana]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.javierbelmonte.com/?p=743</guid>
		<description><![CDATA[Sigo enfrascado en la lectura de Heavier Than Heaven (2001), y debo reconocer que se me está resistiendo cosa mala. Es el segundo libro que me he propuesto concluir y estoy seguro, vamos totalmente convencido, de que en breve podré acabar con él. Creo sinceramente que resulta más fácil leer novelas que biografías, sobre todo [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Sigo enfrascado en la <strong>lectura</strong> de <a title="Heavier Than Heaven" href="http://www.javierbelmonte.com/musica/2009/02/heavier-than-heaven-la-biblia-de-kurt-cobain/" target="_self"><em><strong>Heavier Than Heaven (2001)</strong></em></a>, y debo reconocer que se me está resistiendo cosa mala. Es el segundo <strong>libro</strong> que me he propuesto concluir y estoy seguro, vamos totalmente convencido, de que en breve podré acabar con él.</p>
<p>Creo sinceramente que resulta más fácil leer <strong>novelas</strong> que <strong>biografías</strong>, sobre todo cuando conozco ampliamente las venturas y desventuras del biografiado en cuestión. Pero la cosa se termina de complicar aún más cuando se trata de uno de los referentes más importantes de mi <strong>adolescencia</strong>.</p>
<p>Hablo como no de <a title="Kurt Cobain" href="http://www.javierbelmonte.com/tag/kurt-cobain/" target="_self"><strong>Kurt Cobain</strong></a>, el malogrado líder de <a title="Nirvana" href="http://www.javierbelmonte.com/tag/nirvana/" target="_self"><strong>Nirvana</strong></a>.</p>
<p>Recuerdo que gracias a su <strong>música</strong> comence a tocar mis primeros acordes a la <strong>guitarra</strong>, y empecé a dar rienda suelta a mis sueños de <strong>Grunge Star</strong>. También de la necesidad de preservar su memoria empece en el mundo <strong>Web</strong> con la que fue una de las primeras <strong>páginas web</strong>, totalmente en castellano, dedicadas a su figura. Incluso llegue a dejarme el pelo largo y teñirmelo de rubio, llevando al extremo mi admiración por aquel nuevo <strong>mártir del Rock</strong>.</p>
<p><strong>Posters</strong>, <strong>revistas</strong>, <strong>camisetas</strong>, <strong>discos</strong>, <strong>libros</strong>, todo material sobre <strong>Nirvana</strong> que pudiera caer entre mis manos era poco. Y de hecho aún sigue cayendo, esta vez en forma de <a title="Vinilos" href="http://www.javierbelmonte.com/musica/discos/2009/01/ultimas-adquisiciones-en-vinilo-ii/" target="_self"><strong>vinilos</strong></a> o últimos <a title="Kurt Cobain" href="http://www.javierbelmonte.com/musica/2009/02/cobain-intimo-la-iconografia-de-kurt-cobain/" target="_self"><strong>libros</strong></a> editados.</p>
<p>Pero la lectura de uno de los libros más completos y documentados en los que se habla sin tapujos de la vida y obra de <strong>Kurdt Kobain</strong>, que es como él mismo solía llamarse, me está permitiendo poner aún si cabe más tierra de por medio entre la mitificada figura que tenía de él cuando yo todavía era <strong>adolescente</strong> y la patética imagen que ahora se recrea en mi mente más de diez años después de aquella vez que escuché <em><strong>Smells Like Teen Spirit</strong></em> por primera vez.</p>
<p>Algunos dirán que es cosa de la edad, y puede que no les falte razón. Y es que por mucho que siga siendo un crio a ojos del mundo, me encuentro a punto de rozar ya los <strong>27 años</strong>. Esa edad maldita ante la que sucuembieron gran parte de los <strong>mártires del Rock</strong>, como <strong>Jim Morrison</strong>, <strong>Brian Jones</strong>, <strong>Janis Joplin</strong>, <strong>Jimi Hendrix</strong>, o como el propio <strong>Kurt Cobain</strong>, integrantes todos ellos del conocido como <strong>Club de los 27</strong>.</p>
<p>Pero en realidad lo que creo que ha cambiado es simplemente mi visión de la <strong>música</strong>, de los <strong>grupos</strong>, de los <strong>artistas</strong>, de los <strong>mitos</strong> ahora caídos. He abandonado y dejado irremediablemente atrás los años de <strong>adolescente</strong> fácilmente impresionable, para adentrarme ahora en los tiempos de la reflexión y la observación más fría de los datos, los acontecimientos, la historia.</p>
<p>Creo que con esta reflexión en voz alta confirmo de forma definitiva mis peores temores. He cambiado inevitablemente de bando. Me enrolado en las filas de ese ingobernable barco que con razón dicen está lleno de <strong>músicos frustrados</strong>. Me he pasado al vilipendiado mundo de los <strong>críticos musicales</strong>.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.javierbelmonte.com/reflexiones/2009/02/tras-los-pasos-de-kurdt-kobain-la-mirada-de-un-critico-musical/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>2</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Abandonándome entre los brazos de la fiebre</title>
		<link>http://www.javierbelmonte.com/reflexiones/2009/01/abandonandome-entr-los-brazos-de-la-fiebre/</link>
		<comments>http://www.javierbelmonte.com/reflexiones/2009/01/abandonandome-entr-los-brazos-de-la-fiebre/#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 30 Jan 2009 21:39:33 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Javier Belmonte</dc:creator>
				<category><![CDATA[Reflexiones]]></category>
		<category><![CDATA[Enfermedad]]></category>
		<category><![CDATA[Fiebre]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.javierbelmonte.com/?p=680</guid>
		<description><![CDATA[Parafraseando a Héroes del Silencio, puedo decir que llevo varios días sumido en brazos de la fiebre. Recuerdo haber estado cerca de dos años sin estar enfermo, lo cual resulta sorprendente para alguien como yo, acostumbrado a padecer de anginas al menos cuatro o cinco veces por año. Se podría decir que desde la última [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Parafraseando a <strong>Héroes del Silencio</strong>, puedo decir que llevo varios días sumido <strong>en brazos de la fiebre</strong>. Recuerdo haber estado cerca de dos años sin estar <strong>enfermo</strong>, lo cual resulta sorprendente para alguien como yo, acostumbrado a padecer de <strong>anginas</strong> al menos cuatro o cinco veces por año. Se podría decir que desde la última vez, en la que pasé un par de días en cama, he logrado esquivar con cierta fortuna cualquier <strong>resfriado</strong> o <strong>gripe</strong>. Pero esta vez he caído, sin poder remediarlo, sin tiempo para reaccionar.</p>
<p>Odio, como supongo que le pasará a muchos, caer <strong>enfermo</strong>. Más todavía si tan inoportuna circunstancia se da durante el invierno. Pero independientemente de la estación del año, no hay para mi una sensación peor que la que provoca la nefasta conjunción de <strong>fiebre</strong> e <strong>inflamación de garganta</strong>. Resulta francamente insoportable. Sobre todo cuando uno se pasa prácticamente todo el tiempo <strong>tosiendo</strong>. Un ya de por si incómodo gesto, con el cual tan sólo podemos conseguir incrementar el fatal e inevitable <strong>dolor de cabeza</strong>. Realmente insufrible.</p>
<p>El sólo hecho de estar sumido en ese <strong>estado febril</strong>, a medio camino entre el <strong>mundo real</strong> y el de las <strong>alucinaciones</strong>, hace que uno vaya deambulando por la calle como si fuera un <strong>zombie</strong>, con la única esperanza de llegar a casa para ser absorvido por la <strong>cama</strong> o el <strong>sofá</strong>. Además, cuando la <strong>fiebre</strong> hace acto de presencia, subiendo nuestro calor corporal entorno a un par de grados, todo parece cobrar una nueva dimensión.</p>
<blockquote><p>Con los brazos de la fiebre que aún abarcan mi frente<br />
lo he pensado mejor y desataré las serpientes de la vanidad.</p>
<p>El paraíso es escuchar, el miedo es un ladrón<br />
al que no guardo rencor y el dolor es un ensayo de la muerte.</p>
<p><strong>- Heróes Del Silencio</strong>, <em>En Brazos De La Fiebre</em>.</p></blockquote>
<p>La <strong>televisión</strong> por ejemplo se torna aún más hipnótica de lo que ya de por si puede llegar a ser. En realidad todavía somos conscientes de lo poco adecuado que resulta recurrir a <em><strong>la caja tonta</strong></em> para sobrellevar las horas de <strong>delirios</strong> y <strong>sudores fríos</strong> que todavía nos quedan por delante, pero no podemos evitar mirar fijamente a ese <strong>aparato</strong> infernal, haciendo <strong>zapping</strong> de una forma insana, como si nos fuera la vida en ello.</p>
<p>Aunque quizás lo que en el fondo todos pretendemos conseguir al mantenernos frente al <strong>televisor</strong>, el <strong>ordenador</strong> o afrontando otros quehaceres cotidianos en tan deplorable estado, es evitar esa lucha enfermiza y en ocasiones insana que se produce en el interior de nuestro <strong>cerebro</strong> cuando nos dejamos atrapar por los <strong>brazos de la fiebre</strong>.</p>
<p>Porque es justo entonces cuando nos volvemos más conscientes de nuestras <strong>debilidades</strong>, nuestras <strong>vulnerabiliades</strong>, la frágilidad de nuestra <strong>existencia </strong>en este complejo mecanismo que algunos llaman <strong>universo</strong>. Nos sumimos en una verdadera batalla por conservar nuestra propia <strong>cordura</strong>, por desterrar las <strong>alucinaciones febriles</strong>, los <strong>delirios</strong> y las <strong>pesadillas tremebundas</strong>.</p>
<p>Sinceramente, odio ponerme <strong>enfermo</strong>!!</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.javierbelmonte.com/reflexiones/2009/01/abandonandome-entr-los-brazos-de-la-fiebre/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>The Smashing Pumpkins y aquellos maravillosos años</title>
		<link>http://www.javierbelmonte.com/musica/2009/01/the-smashing-pumpkins-y-aquellos-maravillosos-anos/</link>
		<comments>http://www.javierbelmonte.com/musica/2009/01/the-smashing-pumpkins-y-aquellos-maravillosos-anos/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 05 Jan 2009 21:20:54 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Javier Belmonte</dc:creator>
				<category><![CDATA[Música]]></category>
		<category><![CDATA[Reflexiones]]></category>
		<category><![CDATA[Mellon Collie And The Infinite Sadness]]></category>
		<category><![CDATA[The Smashing Pumpkins]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.javierbelmonte.com/?p=768</guid>
		<description><![CDATA[Da igual la época del año que sea, siempre que me pongo a escuchar algún álbum de la banda de Chicago me entra cierta nostalgia adolescente. Una sensación que se agudiza todavía más cuando empieza a sonar el que a mi parecer es el trabajo más destacado de Billy Corgan y los suyos. Hablo como [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Da igual la época del año que sea, siempre que me pongo a escuchar algún álbum de la banda de <strong>Chicago</strong> me entra cierta <strong>nostalgia adolescente</strong>. Una sensación que se agudiza todavía más cuando empieza a sonar el que a mi parecer es el trabajo más destacado de <strong>Billy Corgan</strong> y los suyos. Hablo como no del fabuloso <em><strong>Mellon Collie and the Infinite Sadness (1995)</strong></em>, un doble álbum magistral a la par que esencial para entender el <strong>Rock</strong> de los <strong>90&#8242;s</strong>.</p>
<p>Sólo <strong>temas</strong> tan impresionantes como <em><strong>Zero</strong></em>, <em><strong>Bullet With Butterfly Wings</strong></em>, <em><strong>Stumbleine</strong></em>, <em><strong>1979</strong></em> o <em><strong>Tonight, Tonight</strong></em>, son capaces de trasladarme hacía atrás en el tiempo. De vuelta a los días de <strong>instituto</strong>, a la ingenua y desconocida etapa de la <strong>adolescencia</strong>, a un tiempo en el que las <strong>canciones</strong> todavía tenían efectos casi milagrosos y místicos en mí. Sensaciones y vivencias que he ido perdiendo con el paso de los años, el aumento de las <strong>responsabilidades</strong> y la tan sobrevalorada <strong>independencia</strong>.</p>
<blockquote><p>With the headlights pointed at the dawn we were sure wed never see an end to it all<br />
And I dont even care to shake these zipper blues, and we dont know<br />
Just where our bones will rest, to dust I guess&#8230;</p>
<p>- <em><strong>1979</strong></em> por <strong>The Smashing Pumpkins</strong></p></blockquote>
<p>Un tiempo ya lejano, y en cierto modo también añorado, en donde no teníamos que pensar en el <strong>futuro</strong>, ni tampoco en el <strong>pasado</strong>, ni siquiera a veces en el <strong>presente</strong> más inmediato. Eramos totalmente <strong>libres</strong>, con nuestros problemas, nuestras inquietudes, nuestra más absoluta inexperiencia, pero <strong>libres</strong> al fin y al cabo. El <strong>mundo </strong>se revelaba ante nosotros y teníamos la imperiosa necesidad de abrazarlo con fuerza, exprimiendo hasta la última gota de su <strong>esencia</strong>, viviendo muchas veces al límite. Resultaba imposible entonces no sentirlo todo con una enorme intensidad.</p>
<p>Querido <strong>Billy Corgan</strong>, ¿qué fue de aquellos maravillosos años?&#8230;</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.javierbelmonte.com/musica/2009/01/the-smashing-pumpkins-y-aquellos-maravillosos-anos/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Sobre grandes virtudes y enormes defectos</title>
		<link>http://www.javierbelmonte.com/reflexiones/2008/12/sobre-grandes-virtudes-y-enormes-defectos/</link>
		<comments>http://www.javierbelmonte.com/reflexiones/2008/12/sobre-grandes-virtudes-y-enormes-defectos/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 15 Dec 2008 20:06:33 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Javier Belmonte</dc:creator>
				<category><![CDATA[Reflexiones]]></category>
		<category><![CDATA[Constancia]]></category>
		<category><![CDATA[Emprendedores]]></category>
		<category><![CDATA[Libros]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.javierbelmonte.com/?p=287</guid>
		<description><![CDATA[Hace algunos días @subgurim nos deleitó con un par de posts realmente interesantes acerca de las virtudes, y también aptitudes, que debe tener aquel que aspire, algún día, a ser un emprendedor. Hizo a bien ubicar en la primera posición de su decálogo de virtudes (del emprendedor), la constancia como eje principal y central sobre [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Hace algunos días <strong><a title="Subgurim" href="http://www.twitter.com/subgurim" target="_blank">@subgurim</a></strong> nos deleitó con un par de posts realmente interesantes acerca de las <strong>virtudes</strong>, y también <strong>aptitudes</strong>, que debe tener aquel que aspire, algún día, a ser un <strong>emprendedor</strong>. Hizo a bien ubicar en la primera posición de su <strong><a href="http://www.javiernavarro.net/2008/12/declogo-de-virtudes-del-emprendedor.html">decálogo de virtudes (del emprendedor)</a></strong>, la <strong>constancia</strong> como eje principal y central sobre el que sustentar todas las demás.</p>
<p>Creo muy firmemente que, no sólo para los <strong>emprendedores</strong>, para cualquier gran o pequeño aspecto a afrontar en esta vida se necesita mucha <strong>constancia</strong>, y por extensión mucha <strong>paciencia</strong>. No creo que nadie se sorprenda ante tal afirmación. Pero por si todavía queda algún escéptico&#8230;</p>
<p>La <strong>RAE</strong> nos devuelve la siguiente definición:</p>
<p><strong>constancia</strong><strong><sup>1</sup></strong>.<br />
(Del lat. <em>constantia</em>).</p>
<p><strong>1. </strong>f. Firmeza y perseverancia del ánimo en las resoluciones y en los propósitos.</p>
<p>En nuestro día a día cada cosa que nos proponemos, repito sea la que sea, debemos afrontarla siempre desde la esperanza de llegar a algún <strong>resultado</strong>, de alcanzar un <strong>objetivo</strong>, y no desistir hasta alcanzarlo. Muchas veces abandonamos las cosas al poco de iniciarlas, ya sea por falta de <strong>tiempo</strong>, por agotamiento, por falta de <strong>motivación</strong> o en ocasiones por simple <strong>pereza</strong>. También es cierto que en ocasiones hay que saber retirarse a tiempo, pasar página y buscar un nuevo horizonte. Pero para eso dependemos de otras <strong>virtudes</strong> más concretas como el <strong>sentido común</strong> o la <strong>inteligencia</strong>.</p>
<p>Un claro ejemplo es la <strong>lectura</strong>.</p>
<p>Hay muchas maneras de afrontar la <strong>lectura</strong> de un <strong>libro</strong>.</p>
<p>En mis primeros años de <strong>adolescencia</strong>, cada <strong>libro</strong> que abría por la primera página se volvía a cerrar horas después por la última. Era muy <strong>constante</strong> a la hora de afrontar una <strong>lectura</strong>. Me resultaba imposible despegarme del <strong>libro</strong> hasta que llegara a su desenlace.</p>
<p>Con los años, las <strong>responsabilidades</strong>, las <strong>obligaciones</strong>, cada vez que abría un <strong>libro</strong> lo cerraba cuarenta páginas más allá, dejando el correspondiente marcador, para retomar quizás más adelante la <strong>lectura</strong>. Aún tuve tiempo entonces de leer verdaderas obras maestras de la literatura clásica de principios de siglo. Joyas como <strong>La Náusea (1938)</strong> de <strong>Jean Paul Sartre</strong> o <strong>El Lobo Estepario (1927)</strong> de <strong>Hermann Hesse</strong> estuvieron entre mis manos. Afrontaba la <strong>lectura</strong> de forma más relajada, pero todavía era ciertamente <strong>constante</strong> en mi empeño.</p>
<p>Hace unos pocos meses, durante mis días de vacaciones, cada vez que cogía de la estanteria un <strong>libro</strong> lo volvía a guardar al poco tiempo. A muchos de ellos ni siquiera les puse su correspondiente marcador. La falta de interés, la perdida progresiva de un más que saludable hábito, así como otros aspectos del día a día habían terminado por derrotarme. Había perdido gran parte de mi <strong>constancia</strong>.</p>
<p>Pero no solo eso, también mi <strong>paciencia</strong>. Conozco mucha gente que salta de libro en libro, picando de aquí y de allá, sin pararse si quiera a empezar desde el principio, e incluso yendo directamente al final. Nunca han tenido el hábito de la <strong>lectura</strong>. Nunca han sido <strong>constantes</strong>.</p>
<p>Actualmente he desembocado en la ausencia total de <strong>constancia</strong>, directamente ya ni me planteo coger un <strong>libro</strong>.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.javierbelmonte.com/reflexiones/2008/12/sobre-grandes-virtudes-y-enormes-defectos/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Tiempo, el maldito tiempo</title>
		<link>http://www.javierbelmonte.com/reflexiones/2008/10/tiempo-el-maldito-tiempo/</link>
		<comments>http://www.javierbelmonte.com/reflexiones/2008/10/tiempo-el-maldito-tiempo/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 30 Oct 2008 19:46:48 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Javier Belmonte</dc:creator>
				<category><![CDATA[Reflexiones]]></category>
		<category><![CDATA[Tiempo]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.javierbelmonte.com/?p=115</guid>
		<description><![CDATA[¿Hay algo más preciado que el tiempo? Tiempo para poder dedicar un post diario a este blog. Tiempo para poder organizar mi colección de cds, vinilos y mp3s. Tiempo para disfrutar de una buena película acurrucado en el sofá con un bol de palomitas. Tiempo para llevar adelante un proyecto como TheNotDead. Tiempo para poder [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>¿Hay algo más preciado que el <strong>tiempo</strong>?</p>
<p><strong>Tiempo</strong> para poder dedicar un <strong>post diario</strong> a este <strong>blog</strong>. <strong>Tiempo</strong> para poder organizar mi colección de <strong>cds</strong>, <strong>vinilos</strong> y <strong>mp3s</strong>. <strong>Tiempo</strong> para disfrutar de una buena <strong>película</strong> acurrucado en el sofá con un bol de palomitas. <strong>Tiempo</strong> para llevar adelante un proyecto como <a title="TheNotDead Rock Webzine" href="http://www.thenotdead.com" target="_self"><strong>TheNotDead</strong></a>. <strong>Tiempo</strong> para poder acabar de una vez mi carrera de <strong>Ingeniería Informática</strong> en la <strong>Universidad Politécnica de Valencia</strong>. <strong>Tiempo</strong> para disfrutar de un viaje por el mundo. <strong>Tiempo</strong> para sacarme de una vez el <strong>carnet de conducir</strong>.</p>
<p>Mucho más <strong>tiempo</strong> para no tener la terrible sensación de que me falta el <strong>tiempo</strong>. Mucho más <strong>tiempo</strong> para no llegar a viejo, echar la vista atrás y pensar que estuve perdiendo el <strong>tiempo</strong>. Mucho más tiempo para poder dedicar a mi ya olvidada <strong>guitarra</strong>. Mucho <strong>tiempo</strong> para poder pasarlo junto a <strong>mi chica</strong>. Más <strong>tiempo</strong> aún para poder preparar tranquilamente <strong>la cena</strong> y no tener que acabar llamando a un <strong>restaurante chino</strong>. <strong>Tiempo</strong> para poder aprender otros <strong>idiomas</strong>, además del <strong>inglés</strong>.</p>
<div class="wp-caption alignleft" style="width: 340px"><img class=" " title="La persistencia de la memoria (1931)" src="http://www.cyberportal.cybertreking.com/assets/images/dali_clock.jpg" alt="La persistencia de la memoria (1931)" width="330" height="248" /><p class="wp-caption-text">La persistencia de la memoria (1931)</p></div>
<p>Mucho más <strong>tiempo</strong> todavía para poder componer de nuevo una canción, grabarla y lanzarla de forma gratuita por <strong>Internet</strong>. <strong>Tiempo</strong> para poder <strong>fregar los platos</strong>, <strong>barrer el suelo</strong> y <strong>poner una lavadora</strong>. <strong>Tiempo</strong> para escuchar toda la <strong>música</strong> que he ido acumulando durante todos estos años. <strong>Tiempo</strong> para leer los <strong>libros</strong> que dormitan en mis estanterias. <strong>Tiempo</strong> para <strong>escribir una novela</strong>. <strong>Tiempo</strong> para soñar enternamente.</p>
<p><strong>Tiempo</strong> para reir, llorar, sufrir, amar, para sentirse vivo. <strong>Tiempo</strong> para evitar a la <strong>muerte</strong>. Mucho <strong>tiempo</strong> más para poder tener una <strong>banda</strong>, ensayar, tocar en directo y quizás grabar un <strong>disco</strong>. <strong>Tiempo</strong> para poder vislumbrar el <strong>fin del mundo</strong>. <strong>Tiempo</strong> para poder ir a <strong>la Luna</strong>, <strong>a Marte</strong>, <strong>a Júpiter</strong>, <strong>a Saturno</strong>. Algo de <strong>tiempo</strong> para poder <strong>cambiar el mundo</strong>. <strong>Tiempo</strong> para poder perderlo, sin <strong>remordimientos</strong>.</p>
<p>Dadme el <strong>tiempo</strong> que necesito para disfrutar de esta <strong>vida etérea y finita</strong>, y me haréis feliz.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.javierbelmonte.com/reflexiones/2008/10/tiempo-el-maldito-tiempo/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>De las palabras a los hechos</title>
		<link>http://www.javierbelmonte.com/reflexiones/2008/10/de-las-palabras-a-los-hechos/</link>
		<comments>http://www.javierbelmonte.com/reflexiones/2008/10/de-las-palabras-a-los-hechos/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 29 Oct 2008 20:49:15 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Javier Belmonte</dc:creator>
				<category><![CDATA[Reflexiones]]></category>
		<category><![CDATA[Constancia]]></category>
		<category><![CDATA[Intenciones]]></category>
		<category><![CDATA[Propósitos]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.javierbelmonte.com/?p=118</guid>
		<description><![CDATA[Tal y como están las cosas actualmente, cualquiera pude acceder a la página principal de WordPress o Blogger, registrarse de forma totalmente gratuita, hacer un par de modificaciones en las plantillas, en los diseños, escribir un par de entradas, y voilá, ya tiene un blog personal montado y totalmente a su disposición. Pero a la hora de [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Tal y como están las cosas actualmente, cualquiera pude acceder a la página principal de <strong>WordPress</strong> o <strong>Blogger</strong>, registrarse de forma totalmente gratuita, hacer un par de modificaciones en las <strong>plantillas</strong>, en los <strong>diseños</strong>, escribir un par de entradas, y voilá, ya tiene un <strong>blog personal</strong> montado y totalmente a su disposición. Pero a la hora de la verdad lo que realmente resulta mucho más complejo y delicado es el mantenerlo, llevarlo adelante, escribiendo con cierta frecuencia, sin cejar en el empeño.</p>
<p>Y es que en ocasiones no basta con tener la intención, hay que saber sacrificarse, o al menos acostumbrarse. Quizás fuera por eso por lo que nunca me había terminado de decidir a dar el paso de crear un espacio como éste. Aunque la verdad, por constancia y por ganas no será. Hace años, unos cuantos ya, solía acostumbrar a escribir en un <strong>diario personal</strong> que rellenaba concienzudamente cada día. Una tarea que no resultaba nada fácil.</p>
<p>Pero un <strong>blog</strong> es otra cosa. Tener que actualizarlo, con un par de <strong>posts</strong> nuevos, aunque sean comentando lo largo que se ha hecho el día en la <strong>oficina</strong>, puede en ocasiones llegar a ser realmente tedioso. Enfrentarte cada día a una audiencia que podría contarse ya por miles de millones, pensando en que decir, en que contar, sobre que hablar. Si además, por si el miedo escénico fuera poco, lo que se pretende es que los contenidos generados sean de relativa calidad, cuidando al máximo el <strong>SEO</strong> y que tengan una intención divulgativa, la tarea ya se convierte en misión imposible.</p>
<p>Por suerte, mis intenciones, al menos hasta ahora, van a ser mucho más sencillas. Hasta tal punto que me han de permitir, por ejemplo, dedicarme hoy a reflexionar sobre la capacidad que puedo llegar a tener de mantener un ritmo constante y diario en la publicación de <strong>posts</strong>. Pero no, desde luego que no es buena señal que me planteé estas cosas cuando me enfrento al que va a ser el quinto <strong>post</strong> de este nuevo <strong>proyecto</strong>. El tiempo dirá, pero yo quiero verlo más como un recordatorio de que puede ser fácil llevarlo adelante, siempre y cuando uno se lo proponga.</p>
<p>Así pues aquí seguimos un día más, confirmando con hechos y no solo palabras mis buenas intenciones.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.javierbelmonte.com/reflexiones/2008/10/de-las-palabras-a-los-hechos/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Drawback, el post Grunge y los sueños adolescentes</title>
		<link>http://www.javierbelmonte.com/reflexiones/2008/10/drawback-el-post-grunge-y-los-suenos-adolescentes/</link>
		<comments>http://www.javierbelmonte.com/reflexiones/2008/10/drawback-el-post-grunge-y-los-suenos-adolescentes/#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 18 Oct 2008 21:56:13 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Javier Belmonte</dc:creator>
				<category><![CDATA[Reflexiones]]></category>
		<category><![CDATA[Drawback]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.javierbelmonte.com/?p=635</guid>
		<description><![CDATA[Se me hace verdaderamente difícil reconocer que hace mucho, pero que mucho tiempo, que no saco mi añorada guitarra de la funda que tan bien la protege. Algo que a día de hoy resulta realmente complejo de entender incluso para mi mismo. Sobre todo cuando han sido tantos y tantos los años en los que [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Se me hace verdaderamente difícil reconocer que hace mucho, pero que mucho tiempo, que no saco mi añorada <strong>guitarra</strong> de la funda que tan bien la protege. Algo que a día de hoy resulta realmente complejo de entender incluso para mi mismo. Sobre todo cuando han sido tantos y tantos los años en los que mi única <strong>motivación</strong>, mi único aliento fue el acariciar suavemente las cuerdas de aquella preciosidad que todavía conservo, como un testigo mudo de mi soledad.</p>
<p>Recuerdo hace ya más de diez años, cuando empece a hacer sonar mis primeros acordes, que ansiaba con todas mis fuerzas el aprender a tocar, el empezar a componer y el acabar algún día subido encima de un escenario mostrando al mundo mis canciones. Pero ahora&#8230; ahora todo aquello parece que forma parte del más absoluto olvido.</p>
<p>Ciertamente desde entonces he cambiado y mucho. Actualmente me muevo influido por otro tipo de <strong>motivaciones</strong> más reales y pausibles. Tengo un <strong>trabajo</strong> al que le dedico gran parte de las horas de vida. Me he independizado con todas las responsabilidades diarias que ello conlleva. Y por si fuera poco la pasión por <strong>escribir</strong>, por relatar con palabras lo que son mis pensamientos ha estado siempre presente, desde mucho antes de que me decidiera por darle con entusiasmo a las seis cuerdas.</p>
<p>Aún así, mis obligaciones diarias no me impiden todavía poder mirar hacia atrás con nostalgia, retrocediendo en el tiempo hasta los días en los que estaba lleno todavía de cientos de sueños <strong>adolescentes</strong>, que no imposibles, como el llegar a ser un verdadero <strong>Rock Star</strong>.</p>
<p>Pero en el fondo, aunque me haya esforzado por olvidar y enterrar mis días de <strong>conciertos</strong>, de <strong>escenarios</strong> pequeños, de <strong>salas</strong> oscuras llenas de miradas curiosas y atentas, del trasiego de <strong>amplificadores</strong> arriba y abajo, del nerviosismo antes de salir a tocar mis <strong>canciones</strong>, todavía queda algo de todo aquello que me persigue, que me susurra al oído, que me recuerda que un día estuvo ahí, realmente presente en mi vida&#8230;</p>
<p>&#8230; mi preciada <strong>guitarra</strong>.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.javierbelmonte.com/reflexiones/2008/10/drawback-el-post-grunge-y-los-suenos-adolescentes/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>2</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>

