
Mejor imposible. O eso deben de pensar al menos los seguidores del Baskonia, equipo que logró imponerse en sólo tres partidos al todopoderoso Regal Barça en las finales de la ACB. Además, por si fuera poco, la victoria de ayer fue de las épicas, de las que crean afición por el deporte de la canasta.
El Regal Barça lo tenía ya de por si difícil, sobre todo tras perder los dos partidos en el Palau Sant Jordi, pero plantó cara durante todo el encuentro, llegando a forzar la prórroga gracias a un grandísimo Juan Carlos Navarro, quien dio la cara cuando todo parecía ir en contra de los suyos.
Ya en el tiempo extra Caja Laboral acusó los nervios del momento, algo que no había ocurrido en todo el partido. No obstante Regal Barça no terminaba de despegar ni de marcharse lu suficiente en el marcador como para asegurarse un cuarto encuentro.
Al final, con el Regal Barça dos arriba, apareció San Emeterio, quien sin pensárselo dos veces entró hacia la canasta rival con fuerza y decisión, anotando y forzando un tiro adicional tras falta de un sorprendido Morris.
Con esta acción el partido quedaba empatado a falta de 0.5 segundos para el final y Caja Laboral disponía de un tiro libre para matar el partido y la ACB. San Emeterio no dudó y acertó con su lanzamiento, desatando la locura más absoluta en el Buesa Arena.
Caja Laboral se alzó así con su tercer título de ACB, siendo además justo vencedor.



