Azkena Rock Festival

Si hay un cantante que le apasione a Vane, atentos a los próximos escritos que tiene previsto realizar sobre él en TheNotDead Rock Webzine, ese es Mark Lanegan. El que fuera vocalista de los Screaming Trees, ha sabido llevar con acierto una intensa y extensa carrera en solitario, que ha compaginado con varias y diversas colaboraciones de relativo éxito.

Mark Lanegan ha sido, quizás junto a Mark Arm de Mudhoney, uno de los personajes claves del Grunge, que si bien no ha gozado de la popularidad y del tirón de otros vocalistas de su generación, si que ha de ser señalado como pionero, como instigador, como un verdadero artista de culto, ecléctico e intimista que ha sabido ofrecer su talentosa voz allá donde la han reclamado.

Sus primeros pasos nos llevan hasta el año 1985 en donde junto a los hermanos Conner se embarca en Screaming Trees, facturando algunos de los mejores discos que ha dado la escena de Seattle. Desde muy pronto, y debido a las constantes desavenencias en el seno de su banda, Lanegan flirteó con sus proyectos en solitario, ayudado por las figuras del momento, como Kurt Cobain, Krist Novoselic, Mark Pickerel, Mike Johnson o Chris Cornell.

Con el Grunge dando sus últimos suspiros, Screaming Trees se vieron forzados a desistir en sus intentos por sacar un nuevo álbum, y Lanegan optó sabiamente por continuar su ya iniciada carrera como solista. Josh Homme, Nick Oliveri, Pj Harvey, Izzy Stradlin o Duff McKagan entre otros, fueron los amigos y colaboradores de excepción en esta nueva etapa. Mención especial aquí para Wendy Rae Fowler, su ex mujer, quien aporta su voz a alguna grabación del Bubblegum (2004), quizás su disco más aclamado.

Sus cuantiosos trabajos en solitario, son verdaderas delicias sonoras que hay que paladear y saborear como si de un buen whiskey se tratara. Como lo son también sus esporádicas apariciones. A Mark Lanegan lo podremos encontrar por ejemplo en el único álbum de Mad Season, su primera colaboración, proyecto o grupo paralelo al margen de los Screaming Trees. Por si fuera poco su voz se puede escuchar en varios temas de Queens Of The Stone Age, con los que llegó incluso a girar por medio mundo.

Recientemente se le pudo oír y ver junto a Isobell Campbell, tanto en los trabajos de la artista escocesa como en los dos albums que ya han grabado juntos. Se le ha visto con Soulsavers, el dúo inglés de remezclas, con The Twilight Singers, el proyecto de Greg Dulli tras The Afghan Whigs, y que finalmente ha acabado derivando en The Gutter Twins. Quien sabe si en breve le volveremos a ver dedicándose a sí mismo para abordar un nuevo y esperadísimo trabajo en solitario.

Lo que si que parece claro es que Mark Lanegan, a quien pudimos disfrutar y escuchar junto a The Gutter Twins en el Azkena 2008, es un personaje admirable, único, irrepetible, el Tom Waits de los años 90′s, la voz profunda y melancólica del Grunge, un genio solitario e incomprendido, en apariencia ausente y distante sobre el escenario, pero al fin y al cabo un verdadero artista de los pies a la cabeza, el cual merece toda nuestra admiración y nuestro respeto.

Banda | The Gutter Twins
Banda | Mark Lanegan

El concierto que Sex Pistols ofrecieron el pasado Sábado 6 de Septiembre en el Azkena Rock Festival 2008 me ha hecho reflexionar y repasar mentalmente las claves musicales, sociales y también culturales de un movimiento como el Punk, cuyo nacimiento allá por mediados de la década de los 70′s ha de atribuirse a partes iguales a las ciudades de Nueva York y Londres.

En lo personal, y en cuanto gustos sonoros se refiere, soy más afín al PunkRock de Nirvana, quienes según parece trataron de llevar la fusión entre el Punk, el Rock y el Pop al extremo más insospechado, condensado todo ello bajo el termino Grunge. Para mi los Sex Pistols, los The Clash y toda esa parafernalia Punk queda algo más lejos. Es más, para entender con profundidad el Punk hay que ahondar y profundizar en la historia social y política de ambos países, sobre todo en lo que respecta a la situación del Reino Unido.

El Punk en el Reino Unido ha de entenderse como una respuesta a la crisis económica y social que se vivía en aquella época, las bandas como Sex Pistols se abrazaron al sonido que poco tiempo antes habían puesto de moda los Ramones. Por si fuera poco, Malcom McLaren el manager de los Sex Pistols, había estado presente en la explosión Punk de Nueva York con epicentro en el mítico local CBCG, donde comprobó de primera mano que algo grande se estaba cociendo, y donde también observó el nacimiento de bandas como los Ramones, Misfits, The Dictators o Television. Una fórmula que trató de emular cuando se encargó personalmente de juntar y dar forma a los Sex Pistols. Algo parecido ocurrió con London SS, de donde más tarde saldrían las bandas The Clash y The Damned.

La ciudad de Londres, por mucho que a alguno le decepcione, absorbió como propio ese sonido proveniente de Nueva York y lo adaptó a su propia forma de ser, usándolo como un remedio a la crisis económica, una forma de aislarse y protestar por una sociedad democrática en decadencia. La actitud Punk de bandas como Sex Pistols, y de sus seguidores, quienes vestían de forma caótica con prendas rotas, remendadas con imperdibles porque no había dinero para más, nace de esa animadversión hacia una sociedad en donde las clases obreras lindaban los límites de la pobreza.

Aquí en España, como en casi todo, el Punk vino con varios años de retraso, siendo el Rock Radical Vasco su mayor exponente, con bandas como Eskorbuto, La Polla Records, Kortatu o Barricada. La situación en el País Vasco durante los años 80′s fue la más apropiada para ser caldo de cultivo de una generación de músicos que también se dejaron arrastrar por las virtudes del sonido Punk, su ánimo reivindicativo y sobre todo su actitud antisistema. Algunos de ellos como Eskorbuto renegaron incluso de la propia etiqueta del Rock Radical Vasco, siendo quizás el mejor exponente en nuestro país de la verdadera esencia del Punk. Aún así, esa excesiva libertad no fue demasiado bien vista por sus contemporáneos, lo cual ya resulta también de por si algo paradójico.

Hecho este repaso histórico breve, que quizás algún día analicemos con más profundidad, sigo sorprendiéndome al ver como en un Festival tan tranquilo y sosegado como el Azkena, durante la actuación de los Sex Pistols, la lluvia de cubatas, botellas y demás objetos fuera incesante. Resulta paradójico además que el concierto que dos días antes ofreció Marky Ramone fuera de lo más apacible. Sorprende y mucho que las palabras de Johnny Rotten saludando a los asistentes con un poco acertado “Viva España!!”, fueran motivo suficiente para desencadenar el lanzamiento de objetos, llegando a impactar un teléfono móvil sobre el propio Rotten, con el consiguiente rebote del artista que fue para grabar en vídeo. Dudo mucho también que esta reacción fuera a causa del retraso de media hora con la que Sex Pistols salieron a escena.

Creo sinceramente que por mucho que el Punk sea una corriente musical peculiar, con una ideología definida y una forma de vida asociada, en la que prima ante todo la libertad individual, a la hora de la verdad cada uno arrima el ascua a su sardina, y cada país, cada persona ha adoptado dicha ideología como ha creído más conveniente. Solo así se puede entender que unos ya crecidos Sex Pistols se abracen a su amada Union Jack, defiendan a su país allá por donde pisan y aún así sigan siendo de lo más Punk. Mientras que aquí para un Punk no hay ni banderas, ni estados, ni naciones, ni imposiciones que valgan. Todo es cuestión al fin y al cabo del criterio de cada uno, y si no os convencen mis argumentos, aquí os dejo unas breves palabras de Rotten, justificando el por qué de su más aclamado tema God Save The Queen.

“Uno no escribe una canción como God Save The Queen porque odie a la raza Inglesa. Uno escribe una canción así porque en realidad los ama, pero no soporta ver como están siendo maltratados”.

- Johnny Rotten, cantante de Sex Pistols

BandaSex Pistols