Bush

Bush

Descubro con enorme satisfacción que por fin en Spotify se ha incluido todo el catalogo discográfico de una banda como Bush. Ya iba siendo hora de poder disfrutar de las canciones de los británicos en Spotify, uno de los grupos que sin duda conforman la banda sonora de mi vida. Ignoro las razones por las cuales sus discos no habían estado disponibles hasta ahora, aunque me lo puedo imaginar. Del mismo modo en que tampoco conozco la razón de incluirlos ahora, quizás es que desde su discográfica están ya preparando la promoción del que ha de ser nuevo trabajo, el cual todavía no tiene confirmada una fecha de lanzamiento.

Sigo sin entender porqué las discográficas, poseedoras de los derechos y catálogos de los grandes grupos, no terminan de apostar definitivamente por Spotify como plataforma idónea para la difusión de sus discos. Personalmente creo que es la solución perfecta y más efectiva para acabar de una vez con la piratería y las descargas ilegales. De hecho hacía tiempo que no escuchaba ningún disco de Bush, y ahora no se si voy a poder evitar escuchar repetidamente joyas como Sixteen Stone (1994) o Razorblade Suitcase (1996). Una grandísima noticia.

¿Me parece a mi o últimamente Facebook va un poco a su bola?. #

Ya podría hacer un algo más de frío y así llegamos a bajo cero, porque entre estar a 2º y a -2º mola más la última opción. Frío hace igual. #

[Spotify] Estamos escuchando: Havalina – Imperfección (2009) http://bit.ly/tln0430 #

No os asustéis si empiezo a escuchar los discos de Bush uno detrás de otro, pero es que por fin están disponibles en Spotify. #

[Spotify] Estamos escuchando: Bush – Sixteen Stone (1994) http://bit.ly/tln0744 #

[Spotify] Estamos escuchando: Bush – Razorblade Suitcase (1996) http://bit.ly/tln0745 #

[Spotify] Estamos escuchando: Bush – The Science Of Things (1999) http://bit.ly/tln0746 #

[Spotify] Estamos escuchando: Bush – Golden State (2001) http://bit.ly/tln0747 #

[Serie] Estamos viendo: Sons Of Anarchy – Oiled (S3 E2) #

Echando una partida online al NBA 2K11 contra @ragivi. Orlando Magic frente a Los Ángeles Clippers. A muerte con Blake Griffin. #

La mecánica de tiro de Shawn Marion en el NBA 2K11 es idéntica a la que tiene en la realidad. Es un espectáculo tirando triples. #

Lo confieso, soy un enamorado del sonido que practicaban los británicos Bush, la que fuera banda del renovado Gavin Rossdale. Y es que nunca he disfrutado tanto de la discografía de un grupo, como en el caso de este cuarteto londinense. Pioneros por ser de los primeros en abrazar el sonido Grunge en el Reino Unido, pero sobre todo por saber aderezarlo con las particularidades que sólo los habitantes de las islas son capaces de aportar.

Lastrados por el simple hecho de haber sido los últimos en apuntarse a un género tan desgarrador, tan auténtico, tan rompedor como el Grunge, fueron quizás una de las primeras bandas a las que personalmente le colgaría la etiqueta de Post Grunge. Su sonido lejos de imitar a los Nirvana y compañia, se nutría de elementos mucho más elaborados, melodías complejas y estructuras de guitarra algo enrevesadas. Pero lo que tampoco se puede negar es que tenían el camino prácticamente hecho.

Por eso es por lo que un disco de debut como Sixteen Stone (1994) acabó terminando de explotar a la fuerza en el verano de 1995, varios meses después de su publicación y de la mano del que sería el tercer single de la banda Comedown. Fue la oportunidad perfecta para que Bush se embarcaran en una extensa gira americana, que les terminaría de consagrar definitivamente, al menos al otro lado del Atlántico.

Después vendría el imprescindible Razorblade Suitcase (1996), con el que terminarían de asentarse internacionalmente, gracias a singles como Swallowed o Greedy Fly. Pero la época dorada de los artistas de Seattle iba llegando poco a poco a su fin. Bandas como Soundgarden, Alice In Chains o Screaming Trees, pondrían el punto final a sus trayectorias, algo que marcaría irremediablemente el devenir de los británicos.

Tres largos años pasaron hasta la publicación de The Science Of Things (1999), un buen disco, tampoco el mejor, en el que Bush apostaron por la experimentación, el uso en pequeñas dosis de la electrónica y otros efectos menos habituales en el Rock. Un álbum que sufrió irremediablemente las consecuencias de la época en la que fue lanzado, y que no despertó demasiadas simpatías, ni generó las ventas esperadas. La banda decidió entonces que era buen momento para cambiar de compañia discográfica, dando el salto de Trauma Records a Atlantic Records, en busca de nuevas metas y objetivos.

Pero la publicación de Golden State (2001), otro buen disco, cargado de excelentes temas, sin espacio para la experimentación, tratando de rescatar el sonido primigenio de los británicos, tampoco gozó de la aceptación del público, ni de la crítica, y resultó ser un verdadero fiasco a nivel de ventas. Ante el fracaso, Bush fueron condenados al ostracismo más absoluto por parte de Atlantic Records y la banda acabó replanteándose su propio futuro decidiendo disvolverse de forma indefinida entrados ya en el año 2002, poniendo el que hasta ahora es el punto final a su trayectoria.

A mi juicio Bush fueron una grandísima banda que hay que saber paladear con tranquilidad, sin prejuicios, y sobre todo sin tratar de comparar con los grandes del Grunge. Si bien sus dos primeros trabajos resultan realmente imprescindibles, los dos últimos no desmerecen para nada a la banda, sobre todo el interesante Golden State (2001) del que todavía me sorprende su poco éxito comercial. Una verdadera lástima.

Banda | Bush