
Tras perder el domingo en Orlando, el lunes en Charlotte, la visita de Lakers a Cleveland parecía que iba a llevar irremediablemente asociada una nueva victoria para los de púrpura y oro, sobre todo a tenor de lo visto en los últimos partidos de los de Ohio. Pero los Lakers están empeñados en demostrar que este año no son el equipo que han sido en temporadas anteriores.
Sólo el cansacio acumulado por esta larga gira por la conferencia este puede explicar esta nueva serie de derrotas, entre inesperadas y en cierto punto humillantes. De nada sirivieron los impresionantes números de Pau Gasol, líder indiscutible del equipo con unos fantásticos 30 puntos y 20 rebotes.
Lo que queda claro es que los Lakers están lejos de ser una amenza seria, al menos a día de hoy y visto el juego que están desplegando. Mucho han de cambiar las cosas, sobre todo si quieren recuperar puestos en la conferencia oeste y tener un mejor balance que los equipos de la conferencia este. Se me antoja un año complicado para Lakers.




