Con un enorme talento para las cuatro cuerdas, el virtuosismo y la presencia en el escenario, de un jovencísimo Cliff Burton, le habían llevado a pertenecer a una de las más grandes bandas de Trash Metal de todos los tiempos, Metallica. Ya desde el primer momento en el que Lars Ulrich y James Hetfield le vieron actuar junto a su banda Trauma, en el Wiskey A Go Go de Los Ángeles, el dúo hizo todo lo posible por hacerse con los servicios de Burton, hasta el punto de acabar mudándose hasta San Francisco, la ciudad donde por aquel entonces residía el artista.
La presencia de Cliff Burton en la banda, haciéndose cargo del bajo, suponía un enorme salto de calidad, llegando a conformarse entorno a Metallica uno de los cuartetos más espectaculares que ha dado la historia del Rock. A saber, James Hetfield, Dave Mustaine, Cliff Burton y Lars Ulrich. Si bien la plaza de Dave Mustaine fue pronto ocupada por Kirk Hammet, tras la expulsión por desavenencias personales del actual líder de Megadeth.
Con Hammet ya integrado en las filas de Metallica, la banda registraría con Cliff Burton los tres primeros y esenciales discos de los de San Francisco, el debut Kill ‘Em All (1983), Ride The Lightning (1984) y Master Of Puppets (1986). Cabe destacar además el importante papel de Cliff Burton en las tareas de composición. Coautor, junto a James y Lars, de prácticamente todos los temas del Ride The Lightning (1984), reseñable es también la autoría de temas tan míticos como (Anesthesia) Pulling Teeth, Master Of Puppets o la instrumental Orion.
Sin duda, los impresionantes solos de bajo que realizaba eran su firma más característica, y en Metallica encontró el refugio ideal para dar rienda suelta a su técnica y su virtuosismo a las cuatro cuerdas. Un talento descomunal que alcanzó el éxito con sus compañeros, gracias al que sería su último trabajo juntos, el Master Of Puppets (1986), con el que se embarcarían en una extensa gira por Estados Unidos y Europa, la denominada como Damage Inc. Tour.
Cliff Burton nos abandonaría trágicamente a todos a la temprana edad de 24 años en un rocambolesco accidente de tráfico, cuando el autobús de gira que transportaba a Metallica se salió de la carretera camino de Copenhague. Las causas del accidente pudieron ser muchas, pero finalmente se asumió la existencia de placas de hielo como motivo principal del vuelco del autobús. Fue un 27 de Septiembre de 1986, hoy hace ya la friolera de 22 años. Un duro golpe que hizo tambalear incluso la continuidad de Metallica como banda.
Con su muerte, Cliff Burton fue elevado, muy merecidamente, al olimpo de los grandes mitos. Considerado por muchos como uno de los mejores bajistas que ha dado el mundo del Rock, lo que más destacaba de las habilidades de Burton era su enorme versatilidad a la hora de tocar el bajo, así como su capacidad de analizar, sintetizar y estudiar las composiciones. Algo que heredó de sus estudios de piano, el primer instrumento en el que fue instruido. Así mismo sus conocimientos sirvieron de aprendizaje para el propio James Hetfield, quien siempre ha asegurado que una banda como Metallica le debe mucho a la presencia de Cliff Burton.



