
Ya sólo nos falta ganar a Holanda para ser los campeones de la Copa Mundial de la FIFA 2010. Ayer, desplegando nuestro mejor juego, logramos deshacernos de Alemania y plantarnos, por primera vez en la historia, en la Final del Mundial. Todo un hito para una selección que sin duda, y pase lo que pase, está marcando época.
Ayer tocó nuevamente sufrir, pero fue más por la entidad del rival que por lo sucedido sobre el campo. Se jugó como nunca antes en este campeonato y por fin pudimos ver lo que este mismo equipo mostró hace dos años en la Eurocopa.
El próximo domingo se decide todo frente a una selección holandesa que ha brillado a gran altura. Debemos conservar nuestro juego, nuestra identidad y no perder la calma en la final. Nos espera la gloria.
PO-DE-MOS!!!



