El “pupas” de la Liga dejó de serlo en Hamburgo, donde logró alzarse con la Europa League, no sin sufrimiento.
El Atlético llegaba a la final con la vitola de claro favorito, y el primer gol de Diego Forlán así lo confirmaba. Pero el Fulham vendió cara su piel y empató el encuentro todavía en la primera parte.
Los colchoneros no supieron ni pudieron dar el zarpazo definitivo en la segunda mitad, con lo que el partido llegó a la prórroga con el marcador inalterado.
Tras más de 25 minutos del tiempo extra transcurridos todo hacía indicar que se llegaría a la lotería de los penalties. Pero Diego Forlán volvió a mojar para delirio de todos los aficionados rojiblancos.
Así el Atlético de Madrid se llevó en Hamburgo el segundo título europeo en su historia, y la primera Europa League de la entidad. Todo un logro para el equipo que dirige Quique Sánchez Flores.