
Escuchaba hace unos días en la oficina el disco Transformer (1972) de Lou Reed con motivo de su reciente lanzamiento de Lulu (2010), disco conjunto con Metallica del que quizás en algún momento me atreva a comentar algo, y no dejaba de sonreir malevolamente pensando en Perfect Day como una de las canciones idóneas, por irónico que parezca, para acompañar una hipotética llegada del fin del mundo.
Así que como estas cosas no vienen solas, ahí va mi lista de 5 canciones para el fin del mundo.
5. Jeff Buckley – Last Goodbye
Más que una despedida al mundo, Last Goodbye, tercer corte del disco debut de Jeff Buckley, es conceptualmente una despedida a las relaciones que se deterioran y que inevitablemente tienen que acabar. No obstante, llegado el caso de que nos encontremos ante el fin del mundo, ¿no resultaría quizás el mejor momento para reconocer los errores cometidos?, ¿no sería una buena forma de redimirse?. Dicho lo cual Last Goodbye creo que sería sin duda la despedida perfecta para ello, una forma sutil y elegante de decir adiós pidiendo además perdón.
Incluida como tercer corte del imprescindible Transformer (1972) de Lou Reed, disco producido por el hiperactivo David Bowie, un tema como Perfect Day sería la banda sonora ideal para afrontar con una sonrisa la cruda realidad de que uno se encuentra inevitablemente ante el fin del mundo. La canción, que pasa por ser una bella melodía cargada de melancolía y cierta ironía encubierta en una letra a priori simple y hasta cierto punto positiva, no haría sino cobrar mayor sentido irónico llegados a un momento tan trascendente. Destacar que Perfect Day fue parte importante y esencial de la BSO de Trainspotting, película de Danny Boyle adaptada de la novela de Irvine Welsh.
3. Chris Cornell – Preaching The End Of The World
Tras la balada Preaching The End Of The World, uno de los temas más destacados de Euphoria Morning (1999), el primer disco en solitario de Chris Cornell, vocalista de Soundgarden o Audioslave, se esconde una llamada desesperada, y empapada en grandes dosis de sarcasmo, a la búsqueda de una amigo junto a quien pasar el día antes de que llegue el fin del mundo. Bajo el sello elegante que Chris Cornell suele imponer a sus composiciones, al menos así era en aquella época, Preaching The End Of The World es tan ideal como reconfortante, sobre todo si el fin del mundo nos pilla más solos que la una.
La culpa de la inclusión de Where Is My Mind en esta lista obedece única y exclusivamente a El Club De La Lucha (1999), película de David Fincher basada en la novela homónima de Chuck Palahniuk. Sin animo de destripar el final de la citada película, ni tampco de la novela, la propia letra de la canción, inspirada en las experiencias como submarinista de Black Francis, aporta un curioso matiz al invitarnos a cuestionar nuestra propia percepción de la realidad, algo que sería muy útil si efectivamente llegaramos a vivir conscientemente el fin del mundo. Una alternativa psicótica, pero igualmente efectiva, para afrontar los últimos instantes de nuestra existencia.
Sobran las palabras. Que un tipo como Jim Morrison te susurre suavemente al oído, tratando de seducirte del mismo modo que la serpiente sedujo a Eva en el origen de los tiempos, de que “este es el fin”, ya sea el fin del mundo o el de cualquier otra cosa perecedera, no tiene comparación posible. Es la magia de Jim Morrison y The Doors la que hace que The End sea definitivamente la canción que me gustaría escuchar en el hipotético caso de que llegara a vivir el fin del mundo tal y como lo conocemos. Y es que no hay mejor manera de afrontar las cosas que aceptando la realidad, sobre todo si no hay alternativa posible. “This is the end, my only friend, the end…”.
Se que me dejo fuera otras muchas canciones que seguramente podrían estar en este u otros listados, como podrían ser perfectamente Running To The Edge Of The World de Marylin Manson, It’s The End Of The World As We Know It de R.E.M., Until The End Of The World de U2, The End Of The World de The Cure o (I’ll Love You) Till The End Of The World de Nick Cave. Así que os sugiero que vayáis ampliando la lista en los comentarios, según vuestras propias sugerencias. Ya se sabe, para gustos los colores, incluso a la hora de decidir cual sería la banda sonora ideal para acompañar al fin del mundo.




