Ignoro si lo que me ocurre es habitual o no, he de suponer que si pero en el fondo lo desconozco. Me explicaré. Creo que estoy enganchado al disco homónimo, y también único trabajo, de los británicos Blind Faith. Más que enganchado, estoy enganchadísimo, como ya os podéis imaginar. No hablo de otra cosa últimamente. Además, es lo único que llevo escuchando en las últimas dos semanas. De camino al trabajo en el mp3, Blind Faith. En el trabajo, Blind Faith. En el trayecto de vuelta a casa, Blind Faith. Una vez en casa, Blind Faith. Hacía tiempo que no me ocurría una cosa semejante. Desde la época ya lejana del Instituto, en donde cogía un CD y no lo soltaba durante meses.
Obsesión absoluta por el trabajo de Blind Faith. A pesar de contar con tan solo seis cortes. Pero es que en Blind Faith (1969) la variedad de melodías, voces, arpegios y riffs es tal que en cada escucha se percibe un aroma distinto que te atrapa de nuevo cada vez. Para muchos no será más que un gran álbum de BluesRock de finales de los 60′s, pero a mi me da la sensación de que nos encontramos ante una de las obras más importantes e interesantes de la época. Con Eric Clapton brillando a un grandísimo nivel, disfrutando por fin de un remanso de libertad compositiva, al igual que Steven Winwood, quien realiza una impecable y excelente labor con las cuerdas vocales.
De lo más destacado sin duda alguna de la mencionada época de finales de los 60′s y una verdadera joya de álbum que ardo en deseos de tener entre nuestra creciente colección de LPs. A la que por cierto hay que añadir una nueva adquisición, un LP que ayer mismo adquirió Vane a un precio realmente interesante. Hablo del Johnny Cash At Folsom Prision (1968) del grandísimo maestro del country, Johnny Cash, un directo clásico y mítico del hombre de negro en la prisión de Folsom.
Banda | Blind Faith
Banda | Johnny Cash



