Pinchó el Real Madrid en su visita a Riazor, justo como hiciera hace un par de jornadas el FC Barcelona en El Molinón, y de nuevo la distancia entre ambos equipos vuelve a ser de 7 puntos. La única emoción que queda de esta Liga pasa por ver si el Real Madrid es capaz de recortar esa distancia, cosa que, tras lo visto anoche ante el Deportivo, se antoja ciertamente complicada.
Este año la Liga parece más que nunca que es cosa de dos equipos, o quizás habría que decir que de uno sólo, el FC Barcelona. Si bien en cualquier momento pueden saltar las sorpresas, la realidad es que el equipo de Guardiola esta muy cerca de alzarse nuevamente con el título, y así lo certificaron en Mallorca.
Tanta superioridad, tanto buen juego y sobre todo tantos goles, empiezan a dejar un panorama que, aunque cargado de un fútbol de enorme calidad y clase, comienza a ser monótono y aburrido de cara al espectador. Y es que ver jugar al FC Barcelona es una delicia para los amantes del fúbtol, pero verlo ganar siempre y con tanta solvencia, empieza a cansar en demasía.
¿Volveremos a recuperar en la Liga la competitividad de hace unos años?.



