
The Smashing Pumpkins - Mellon Collie and the Infinite Sadness
Da igual la época del año que sea, siempre que me pongo a escuchar algún álbum de la banda de Chicago me entra cierta nostalgia adolescente. Una sensación que se agudiza todavía más cuando empieza a sonar el que a mi parecer es el trabajo más destacado de Billy Corgan y los suyos. Hablo como no del fabuloso Mellon Collie and the Infinite Sadness (1995), un doble álbum magistral a la par que esencial para entender el Rock de los 90′s.
Sólo temas tan impresionantes como Zero, Bullet With Butterfly Wings, Stumbleine, 1979 o Tonight, Tonight, son capaces de trasladarme hacía atrás en el tiempo. De vuelta a los días de instituto, a la ingenua y desconocida etapa de la adolescencia, a un tiempo en el que las canciones todavía tenían efectos casi milagrosos y místicos en mí. Sensaciones y vivencias que he ido perdiendo con el paso de los años, el aumento de las responsabilidades y la tan sobrevalorada independencia.
With the headlights pointed at the dawn we were sure wed never see an end to it all
And I dont even care to shake these zipper blues, and we dont know
Just where our bones will rest, to dust I guess…- 1979 por The Smashing Pumpkins
Un tiempo ya lejano, y en cierto modo también añorado, en donde no teníamos que pensar en el futuro, ni tampoco en el pasado, ni siquiera a veces en el presente más inmediato. Eramos totalmente libres, con nuestros problemas, nuestras inquietudes, nuestra más absoluta inexperiencia, pero libres al fin y al cabo. El mundo se revelaba ante nosotros y teníamos la imperiosa necesidad de abrazarlo con fuerza, exprimiendo hasta la última gota de su esencia, viviendo muchas veces al límite. Resultaba imposible entonces no sentirlo todo con una enorme intensidad.
Querido Billy Corgan, ¿qué fue de aquellos maravillosos años?…