Pink Floyd

Muchas veces nos pasamos pequeños detalles por alto, los cuales en la mayoría de las ocasiones revelan una gran cantidad de información que con el tiempo se muestra de gran interés. Algo así me ocurrió ayer a mi tras escuchar cuidadosamente el Chocolate Starfish And The Hot Dog Flavored Water (2000) de los americanos Limp Bizkit. La obra más relevante de la banda liderada por Fred Durst.

Conocida era ya por mi la afición del quinteto a generar controversia tanto a nivel musical como a nivel personal, llegando a ser una de las bandas más odiadas del panorama internacional. En lo musical cabría destacar, dentro del filón que dan los pequeños detalles, la excesiva similitud que podemos encontrar entre el tema My Way y la canción See Emily Play de Pink Floyd, compuesta por el gran, y ya desaparecido, Syd Barrett. Demasiada casualidad y coincidencia en las melodías vocales como para dejar pasar el detalle por alto.

Pero volviendo al tema de la polémica y la controversia, en su más amplio sentido, ignoraba por completo la relación de amor y odio existente entre Fred Durst y Trent Reznor, plasmada a la perfección en el tema Hot Dog, que a la postre da parte de su nombre al ya citad disco de Limp Bizkit. En esta canción Fred Durst usa y abusa de las líricas más conocidas de Trent Reznor, apropiándose y deformando fragmentos de Burn, Closer y The Perfect Drug para vomitar y escupir una canción a medio camino entre el homenaje y la parodia. Algo que a nuestro querido Trent le sentó como una patada en la mismísima entrepierna. Lo que son las cosas.

You wanna fuck me like an animal,
You like to burn me on the inside,
You like to think that I’m a perfect drug,
Just know that nothin you do, will bring you closer to me.

Letra de Hot Dog por Limp Bizkit

¿Conocéis algún otro detalle o curiosidad sobre Limp Bizkit?

Post extraído de mi Blog personal en Todas Las Novedades.
(Puedes leerlo aquí)

Pues sí, poco he tardado en adquirir nuevas joyas para mi incipiente colección de vinilos. Y es que de un tiempo a esta parte me paseo con cierta frecuencia por las tiendas de segunda mano, donde los precios y la posibilidad de encontrar cosas curiosas, ejercen de innegable reclamo para los que sin querer gastarnos mucho dinero pretendemos hacer crecer nuestra lista de redondos. Al final casi siempre acabo llenado un par de bolsas, y esta vez no ha sido una excepción.

Entre las nuevas adquisiciones destacan un par de albums de Allman Brothers Band, en concreto el Brothers And Sisters (1973) y el Enlightened Rogues (1979). También ha habido hueco para dos de los primeros clásicos de Pink Floyd, el Atom Heat Mother (1970) y el Meddle (1971). Además han caido también el Calling Card (1976) de Rory Gallagher, el Southern Accents (1985) de Tom Petty & The Heartbreakers, el Goats Head Soup (1973) de The Rolling Stones y el Hawks & Doves (1980) de Neil Young.

¿Alguna novedad en vuestras fonotecas?

No hace mucho que echábamos la vista atrás para narrar las venturas y desventuras de Pink Floyd, y como los egos de varios de sus miembros acabaron lentamente con una de las mayores bandas que ha dado la historia reciente del Rock. Hoy sin embargo toca abordar una triste y desagradable noticia, el fallecimiento hace ahora un mes de Rick Wright, pianista y teclista de la mítica banda británica, tras varios años de lucha contra el cáncer que padecía.

Como ya comentamos en su momento, Rick Wright fue uno de tantos motivos de discordia entre Roger Waters y Dave Gilmour, y su ausencia en las sesiones de grabación de The Wall (1979) y The Final Cut (1983) supuso el gran punto de inflexión en el devenir de Pink Floyd.

Miembro fundador de la banda junto a Waters, Barrett y Mason, el peso compositivo de Rick Wright en Pink Floyd fue de más a menos con el paso de los años. En sus inicios Wright aportaba su sello, sus sintetizadores y sus composiciones a la banda, en donde sólo el gran Syd Barrett era el único que le hacía sombra. Algunos de los temas que llevaban su firma son entre otros Summer ’68, Paint Box, Remember A Day o The Great Gig In The Sky.

Rick Wright no solo aportaba a la banda su faceta de teclista, siempre al lado de su inseparable Órgano Hammond, sino que además se atrevía a poner voz a varias canciones de Pink Floyd, sobre todo en los primeros años junto a Syd Barrett. Se le pudo ver en las primeras giras siendo la voz principal de temas como Time, Echoes o Astronomy Domain.

Pero sus desavenencias personales con Roger Waters acabaron con él fuera de las grabaciones de los dos últimos discos en los que precisamente participaría el propio Waters. Lo más rocambolesco de la historia es que Rick Wright fue contratado como músico de apoyo para la gira de The Wall (1979), una de las más caras y espectaculares de la historia del Rock.

Una gran pérdida que aleja aún más las remotas posibilidades que todavía se manejaban para que Pink Floyd pudieran reunirse de nuevo, algo que ya descartara recientemente en una entrevista David Gilmour. Sin duda una noticia realmente triste.

Banda | Pink Floyd

Hace un par de días me dio por adquirir varios vinilos más, ya se sabe hay obsesiones que matan. Esta vez no obstante, me decidí por Pink Floyd, por sus esenciales, The Dark Side Of The Moon (1973), Wish You Were Here (1975) y Animals (1977), ahí es nada. Pero sobre todo me dio por volver a escucharlos de nuevo, con calma, deleitándome en los detalles. A cada canción que volvía a sonar, a cada acorde que se desgranaba, una pregunta me rondaba y asediaba constantemente. ¿Qué pudo acabar con semejante grupazo?.

Pink Floyd fueron, ante todo, una grandísima banda. Y eso que Syd Barret, el verdadero cerebro del grupo en sus inicios, se tuvo que apear demasiado pronto por culpa de sus trastornos mentales causados por el abuso del consumo de ácidos. Pero David Gilmour supo cubrir perfectamente la ausencia de Syd ya desde el segundo álbum de Pink Floyd. En el Reino Unido copaban las listas de ventas, pero les faltaba, y se empeñaron en ello, arrasar en el mercado americano. Un reto que no lograrían conseguir hasta la publicación de The Dark Side Of The Moon (1973), uno de los discos más importantes, influyentes y más vendidos que jamás ha dado el mundo de la música.

A partir de ahí vendrían los ya mencionados Wish You Were Here (1975), Animals (1977), el fantástico The Wall (1979) y el definitivo The Final Cut (1983), en los cuales Roger Waters tomaría paulatinamente las riendas de la banda, haciéndose cada vez más habitual su firma tanto en las totalidad de las letras como en la mayoría de las composiciones. Pero donde más se dejaba ver su liderazgo era a la hora de tomar las decisiones en el propio seno del grupo. Algo que llevó al propio Waters a decidir prescindir de Rick Wright, lo que le llevaría a un enfrentamiento irreconciliable con David Gilmour y Nick Mason.

A pesar de ello todavía registrarían juntos el ya mencionado The Final Cut (1983), compuesto, escrito y cantado íntegramente por Waters, en el que supondría su último trabajo bajo el nombre de Pink Floyd. Jamás se llegó a hacer ni a plantear siquiera una gira para promocionar dicho disco, y cada uno de los componentes se las arregló como pudo para editar sus primeros trabajos en solitario. Poco tiempo después, Roger Waters decide abandonar Pink Floyd, bajo la idea de que la banda jamás volvería tocar de nuevo.

Pero las disputas, tensiones y malos rollos llegarían a su punto cumbre en el año 1986 cuando David Gilmour y Nick Mason deciden meterse de nuevo en los estudios de grabación, con la idea de sacar un nuevo disco de Pink Floyd, esta vez sin Roger Waters. La cosa acabó en los tribunales, peleando por la marca de Pink Floyd, los créditos de los temas, los royalties y todo aquello que suele rodear a los grupos. Roger Waters no pudo impedir que Gilmour y Mason siguieran utilizando el nombre de Pink Floyd, pero la banda jamás volvería a ser lo que fue.

Aún hoy en día, la pelea de egos todavía colea y resulta realmente difícil, aún incluso con la cantidad de revivals que estamos viviendo, que la formación original de Pink Floyd pueda algún día volver a pisar de nuevo un escenario, más allá de la anecdótica presencia de Waters, Gilmour y Mason en el Live 8. Una batalla absurda, estéril y rocambolesca, que acabó con una de las más grandes bandas de todos los tiempos.

Banda | Pink Floyd

Ahora mismo estamos escuchando: A Perfect Circle – Thirteenth Step (2003) #

Ahora mismo estamos escuchando: Pink Floyd – Wish You Were Here (1975) #