Premier League



Wayne Rooney

Con una filosofía de juego basada en el toque y una plantilla plagada de jóvenes promesas del fútbol mundial, Arsène Wenger sigue alimentando la ilusión de muchos seguidores del Arsenal FC y aficionados de la Premier League en general. Pero en el fútbol, como en la vida misma, no basta con las buenas intenciones.

Así, en las dos últimas semanas el Arsenal ha sido apeado de 3 de las 4 competiciones en las que se encontraba inmerso, pese al buen juego que lleva desplegando este año y que les sitúan, todavía, como uno de los máximos aspirantes para llevarse la Premier League.

El primer varapalo vino en la final de la Carling Cup, con una derrota poco halagüeña ante el Birmingham, un equipo claramente inferior al Arsenal. Pocos días después los de Wenger dirían adiós a la Champions League, en su visita al Camp Nou, donde el Barça fue el único equipo sobre el campo, polémicas arbitrales al margen.

Hoy, los chicos de Wenger se enfrentaban al Manchester United por una plaza en las semifinales de la FA Cup, y tampoco ha habido excesiva suerte. A pesar incluso de que no ha sido, ni mucho menos, uno de los mejores partidos del Manchester United en Old Trafford.

Ahora ya sólo les queda pelear por la Premier League.


Queda claro que en la Premier League, y en Inglaterra en general, el fútbol se vive de otra manera cuando un jugador como Ryan Giggs alcanza la cifra de 20 años jugando para un mismo club, el Manchester United.

El galés de 37 años, todavía en activo, ha jugado un total de 806 partidos con la camiseta de los diablos rojos, récord en la hisotoria del club de Manchester, y un total de 603 partidos de Premier League, igualando a un histórico como Sir Bobby Chalton.

Podéis leer aquí una más que interesante entrevista a Ryan Giggs para el diario The Guardian a cargo de Daniel Taylor.

Chelsea

El Manchester United, con una gran solidez defensiva y un juego de lo más efectivo, sigue al frente de la Premier League, realizando partidos muy trabajados pero quizás poco brillantes, como por ejemplo el disputado hoy en Stamford Bridge frente al Chelsea.

El equipo que entrena Sir Alex Ferguson, independientemente del rival ante el que se enfrente, despliega todo su potencial sin hacer demasiado ruido, sin levantar excesivas pasiones. Lo cual en muchas ocasiones es suficiente para alzarse con la victoria, pero en otras no le sirve para imponerse.

Hoy ante un Chelsea en horas bajas no ha podido evitar la que es su segunda derrota en la Premier. En condiciones normales habría que felicitar al Chelsea por su empuje y por haberse sobrepuesto al gol inicial de Wayne Rooney, pero ha sido el propio Manchester United el que a raíz del gol se ha relajado en exceso, subestimando al equipo de Londres.

Un Chelsea que, a pesar de las carencias en el medio campo, al final ha acabado dándole la vuelta al encuentro a base de garra, esfuerzo y un discutible penalti marcado por Frank Lampard.

Al final victoria muy trabajada del Chelsea por 2 – 1, que beneficia al Arsenal de Arsene Wenger, equipo que se acerca peligrosamente al liderato de la Premier League que todavía ostenta el United.

¿Qué os ha parecido el partido entre Chelsea y Manchester United?.

Fernando Torres

Todavía es pronto para saber cual será el papel de Fernando Torres en el Chelsea, pero a tenor de lo visto el pasado domingo en Stanford Bridge, queda claro que el proceso de adaptación del jugador español no va a ser tan rápido como cabría esperar. La derrota en el día de su debut, en su nuevo estadio y ante su antiguo equipo, es de las que escuece, y no han sido pocos los medios que se han cebado con el flamante nuevo delantero del Chelsea.

Es cierto que su partido ante el Liverpool no fue ni mucho menos el deseado, pero tampoco debemos echarnos las manos a la cabeza pensando que Torres no va a poder aportar nada al Chelsea. Lo que sucede es que el propio Chelsea tiene otro problema, muy distinto al de la ausencia de delanteros, que ya los tenía y muy buenos además. Al equipo de Carlo Ancelotti le faltan centrocampistas capaces de llevar el balón a las zonas de peligro, que sean solventes con los pases y además sean capaces de controlar los partidos desde el círculo central.

De ahí que un equipo como el Liverpool, con todos los problemas que acumula este año, pudiera llevarse tan fácilmente la victoria en un campo a priori tan difícil como es Stanford Bridge. Seguramente, y conforme se vayan sucediendo los encuentros, los goles de Fernando Torres con su nuevo equipo llegarán y darán alguna que otra victoria al Chelsea. Hasta entonces hay que tener paciencia y no esperar de él que sea el referente del equipo desde el primer día.