Redes Sociales

El mundo de Internet se mueve a una velocidad de vértigo. Y como muestra un botón, la infructuosa oferta que Facebook ha realizado a Twitter para su adquisición. Dos compañias de nuevo cuño que han sacudido los cimientos de la comunicación, dando además de pasada la última vuelta de tuerca al concepto de la Web 2.0 y de rebote al de las redes sociales.

Si hace poco asistimos atónitos el baile de cifras mareantes entre Microsoft y Yahoo!, ahora ha sido el turno para los nuevos valores en alza, Twitter y sobre todo Facebook, donde ya empiezan a notar el empujoncito del tío Bill Gates. Y es que Mark Zuckerberg había puesto sus ojos en la aplicación desarrollada por Evan Williams. Lo cual no deja de ser realmente curioso.

Principalmente porque si por algo se caracteriza Facebook es por ofrecer, dentro de muchas otras funcionalidades y servicios, la posibilidad de comunicar en todo momento lo que estamos haciendo a nuestros amigos mediante microblogging. Además del aspecto puramente económico. Y es que mucho se ha hablado ya acerca de la ausencia de un modelo de negocio definido en Twitter, o sobre las posibles formas de rentabilizar y obtener beneficios de este innovador servicio.

Por lo que o Mark Zuckerberg se ha vuelto loco, o bien él si que ve claramente la posibilidad de rentabilizar una aplicación tan interesante y novedosa como Twitter. Y ojo que además es realmente útil, si sabes bien como enfocarla. Porque Twitter además de ser lo más geek y cool, también es el medio más efectivo, práctico y conciso en cuanto a comunicación personal en Internet se refiere.

De momento Evan Williams ya ha rechazado la primera oferta que ha recibido. Pero seguro que Mark Zuckberg realizará una nueva intentona en breve, ya que no estamos hablando de cifras desorbitadas ni mucho menos, tanto para los unos como para los otros. Y es que parece que a los nuevos emprendedores les resulta muy díficil desprenderse de sus mejores proyectos, quedando para ellos muy lejos la filosofía de “coge el dinero y corre” ante la primera oportunidad que se les presenta.

Además, que dudo mucho de que la amplia mayoría de los usuarios de Twitter no tengan Facebook. Sigo sin verle la razón fundamental a la susodicha oferta. Por algo yo no soy (no seré) un Mark Zuckberg.

¿Quizás sea simplemente por obtener el Know How de Twitter?

Cierto es que lo que voy a comentar en el post de hoy puede ser simplemente la confirmación de una realidad. Unas breves líneas que, por encima de todo, tratan de demostrar el enorme calado que Internet está ejerciendo en nuestro día a día, teniendo además como sorprendente aliado el auge y la proliferación de las grandes redes sociales.

Personalmente creo que no hay mejor termómetro para medir la evolución de Internet, o la situación de las nuevas tecnologías, que lo que se percibe en la Universidad. Un claro ejemplo de ello lo tenemos en los ordenadores portátiles. Si bien hace cosa de tres o cuatro años era impensable encontrarse alumnos o profesores con uno de ellos, hoy día su presencia es tan cotidiana que ya se han habilitado incluso zonas específicas para su uso en muchas Facultades.

Pero volviendo al tema del uso actual de Internet y del impacto de las redes sociales, sorprende, y mucho, entrar en un aula de ordenadores cualquiera de una universidad como la Universidad Politécnica de Valencia, y observar la cantidad de gente que se encuentra navegando por Facebook o Tuenti, ya sea porque están actualizando su propio perfil, visitando los de otros, hablando con alguien o colgando fotografías.

Intento echar la vista unos años atrás y no recuerdo nada similar. De hecho, en pleno apogeo de los blogs personales, con la guerra abierta entre WordPress y Blogger, resultaba díficil encontrarse a alguien colgando un post o haciendo comentarios en otros blogs. Su uso era mucho más minoritario, y sobre todo requería de mucho más tiempo.

Y quizás sea ese y no otro el secreto de su éxito en Internet, la inmediatez. Las redes sociales se están convirtiendo en la manera más habitual de comunicación y de expresión entre los más jóvenes y los geeks de las nuevas tecnologías. Además cuando realizamos cualquier actualización, todos aquellos amigos o conocidos que tenemos admitidos en nuestra propia lista de amistades reciben simultáneamente dicha información.

Modelos muchos, desde la simplicidad de Twitter hasta la complejidad de Facebook, pasando por las bandas que apostaron por MySpace, hasta llegar a experimentos surgidos en nuestro país como Tuenti, pero todos ellos con la interacción y la comunicación personal como punto de partida para captar usuarios.

Las redes sociales han nacido para comunicarse con el mundo o con nuestros conocidos de forma inmediata y simple, y se están convirtiendo, de la noche a la mañana, en las aplicaciones más usadas de Internet. Ante lo cual nada ni nadie puede hacerles sombra. Al menos de momento…

Yo, por lo que pueda pasar, sigo pensando en silencio en que será lo próximo…

Hoy recibo las primeras noticias sobre Keteke, llamadme el hombre desactualizado si queréis. Keteke es la nueva y flamante red social de Telefónica Móviles, de la que seguro vamos a comenzar a oir a hablar con fuerza en breve. Sobre todo por las reacciones y críticas que está recibiendo desde hace unas semanas. Parece que todo lo que lleve la asociación Telefónica e Internet generea preocupación y desconfianza de que pueda salir bien el experimento.

Keteke pretende ser la alternativa, la competencia directa a Tuenti, la red social de moda en España, creada e ideada eso sí por Zaryn Dentzel, un americano. Pero es posible que ya lleguen tarde para copar los primeros puestos o al menos para hacerse con una parte importante del pastel. Ni las campañas agresivas e intensas de marketing y publicidad que han estado realizando les van a servir para captar a tantos usuarios. Sobre todo entre un sector de la población, el comprendido entre los 18 y los 35 años, que seguro que ya está más que acostumbrada a usar MySpace, Facebook o Tuenti. ¿Para qué utilizar ahora a Keteke?

Seguiremos con curiosidad la evolución de esta nueva propuesta. Pero si ya de por si tengo poca fé en las redes sociales nacidas a partir del 2007, por no decir que en todas y salvar a unas cuantas, una que ve por primera vez la luz del sol ya casi en los albores del 2009, recordemos que Keteke se encuentra todavía en fase beta, no me hace ser optimista en su devenir precisamente. Eso sí, hemos de tener en cuenta que a Telefónica Móviles lo único que le puede interesar de este arriesgado proyecto es generar repercusión, captar nuevos y potenciales clientes, a la vez que seguir estando de actualidad.

¿Alguno de vosotros ya forma parte de Keteke?

Sé que puedo parecer muy crítico con las redes sociales, pero tengo mis motivos. De partida porque conceptualmente creo que mi papel como usuario de Internet se está empezando a asemejar cada vez más al de un pez. Sí, un pez, tratando por todos los medios de evitar morder el anzuelo y luchando por no ser arrastrado en masa junto a otros peces cazados de improviso por una de esas voraces redes sociales.

No alcanzo a entender la notoriedad excesiva que están ejerciendo actualmente en Internet. Se han convertido en la última moda, el último juguete en manos de los emprendedores, quienes han puesto ahora sus vistas en atrapar a cuantos más incautos mejor. En un breve plazo de tiempo, visto el éxito de experimentos a priori razonables y originales como MySpace o Facebook, vamos a asistir a la explosión descontrolada de cientos de nuevas redes sociales. Tiempo al tiempo.

No me resulta para nada práctico ni recomendable el tener que aportar ni mis datos, ni dedicar mi tiempo, a cada una de las empresas, repito, empresas, que se encuentran detrás de estás nuevas redes sociales. Su misión, muy respetable eso sí, no es otra que la de captar cuantos más usuarios mejor. ¿He dicho usuarios?, quería decir peces. Peces que una vez que han sido capturados y convencidos de las bondades de la red social a la que pertenecen se encargan de llamar e invitar a otros peces para que la usen, para que la disfruten, para que participen también de ella.

Una vez ya se dispone de la suficiente masa crítica de usuarios, solo queda especular con la publicidad online, con los acuerdos alcanzados con los partners o con la siempre recurrente inclusión de cuotas de inscripción para acceder a la totalidad de los contenidos. Las oportunidades son muchas y los modelos de negocio a aplicar también. Los peces, ingenuos e inconscientes, pican sin más, sin tener siquiera la sensación de que son la parte más importante del negocio, la clave esencial de las redes sociales.

Somos convencidos estúpidamente de que si no has creado tu perfil en Facebook no estás en Internet, de que si tu grupo no tiene un MySpace jamás triunfarás en el mundo de la música, de que si quieres que vean tus fotos las cuelges en Flickr, de que hagas lo que hagas siempre podrás encontrar gente afín a tí en tal o cual sitio y que siempre habrá algún lugar donde poder añadir e invitar a todos tus amigos.

No creo en las redes sociales básicamente porque Internet ya es en sí mismo una gran red social. Por lo que tratar de aglutinar, controlar y homogeneizar a los usuarios que por ella pululan, me parece demasiado pretencioso, y más cuando lo que se pretende es sacar un gran y suculento beneficio de ello. No discuto, ni pongo en tela de juicio, la utilidad de muchas de estas redes sociales, pero lo que sí que me cuestiono es si todo el que las usa, activamente o no, es consciente de que se están beneficiando de nuestras propias inquietudes, nuestro círculo de contactos y nuestras aportaciones personales.

¿Y a vosotros, qué os parecen las redes sociales?

Resulta sorprendente contemplar como se han expandido y extendido los blogs verticales a lo largo y ancho de Internet. Como también lo están haciendo de un tiempo a esta parte, y a velocidades de vértigo, las redes sociales de temáticas variadas. Es el imparable y creciente mundo de la Web 2.0!

Si echamos un ojo al Top 10 del ranking de Alexa podemos hacernos una idea de la importancia que estos dos frentes están empezando a cobrar dentro del mundo de Internet. Si hasta no hace mucho, los indiscutibles líderes absolutos de la Web eran los buscadores, algunos sobreviviendo incluso a los nuevos tiempos como Yahoo!, mientras otros más recientes como Google han empezado a acaparar gran parte del tráfico, sorprende ver como empiezan a asomar con fuerza redes sociales tan relativamente recientes como MySpace o Facebook.

Basadas en la teoría de los Seis Grados de Separación, las redes sociales se están convirtiendo en la alternativa preferida a la hora de abordar un nuevo proyectos web. Si hasta hace bien poco los modelos de negocio basados en las redes de blogs verticales eran el no va más para conseguir grandes volúmenes de tráfico y suculentos ingresos por publicidad online, estos están siendo reemplazados a la fuerza por el enorme potencial de las redes sociales.

Personalmente creo en las buenas ideas y las redes sociales lo son. Pero cuando éstas son pasto de la multitud y de la popularización, algo que en Internet puede ocurrir de forma casi instantánea, es cuando inevitablemente comienza la imitación, el mimetismo y el aprovechamiento de lo que aparentemente ha funcionado. Y es que si a día de hoy podemos encontrarnos miles de blogs dedicados a casi cualquier cosa, moda, deporte, cine, música, cocina, tecnología, en breve ocurrirá, si no está sucediendo ya, que nos veremos inundados por cientos de redes sociales de mayor o menor calado que lucharán por llamar nuestra atención para lograr que nos inscribamos y nos montemos nuestro propio perfil personal.

Lo cual me lleva a plantearme a mi mismo, si ya se necesita mucho tiempo libre para poder dejar nuestras impresiones en Twitter, mantener al día nuestro perfil en Facebook, escuchar a los grupos que nos añaden a través del MySpace, subir un vídeo a nuestro canal de YouTube o simplemente escribir algo en nuestro blog personal alojado en WordPress o Blogger, ¿vamos a poder estar activos y tomar parte en todas las redes sociales de nuestro interés que se nos va a venir encima en los próximos años?.

Yo personalmente creo que no…