
Leo con curiosidad que
Microsoft se ha planteado en algún momento el no darle más bola a
Silverlight, pensando quizás a largo plazo, más allá del lanzamiento de la nueva versión que verá la luz en los próximos meses. La decisión podría fundamentarse en el cada vez más presente empuje y la gran cantidad de posibilidades que brinda
HTML5, como alternativa estándar y válida para la gestión de formatos multimedia en la web y a la producción de contenido interactivo. Algo que en el momento del lanzamiento de
Silverlight no estaba todavía definido, lo cual justifica la estrategia de
Microsoft en su momento.
Mientras tanto en
Adobe son muy reticentes a que nadie les toque
Flash, aplicación con la que en su momento
Macromedia revoluciono la producción de contenidos en la web, viendo la luz por primera vez en 1996. Sus motivos tendrán para esta defensa a ultranza de su producto, pero la realidad es que ya va siendo hora de que piensen bien cuales van a ser sus próximos pasos. Tienen a mucha gente en su contra y creo que conforme los
desarrolladores web vayamos conociendo más al detalle
HTML5 y
CSS3 vamos a dejar
Flash a un lado definitivamente. Al menos así deberíamos hacerlo.
Estoy convencido de ello, y lo digo basándome en mi propia experiencia. Soy el primero que ha creado pantallas de introducción animadas, banners rotativos o mapas de localización íntegramente en
Flash. Pero se que si lo hice, soy culpable diga lo que diga, fue porque no había otras alternativas ni tan llamativas ni tan fáciles de implementar. ¡Pero estoy hablando de hace 5 años!.
Ahora las excusas que siempre hemos dado para usar
Flash, con
HTML5 ya no tienen sentido alguno. Sobre todo en la faceta donde
Flash más se ha instaurado y hecho fuerte en los últimos tiempos, en la reproducción de audio y vídeo a través de la web. Pero también existen algunas animaciones e interactividades que pueden ser perfectamente suplidas en la actualidad con
AJAX. Vamos, que las opciones para evitar caer en
Flash, o en su defecto
Silverlight, se han ampliado mucho.
Reconozco que ha sido muy divertido siempre el trabajar con
Flash, suerte que nunca llegué a profundizar con
Silverlight, pero ya va siendo hora de dejarlo todo atrás.